LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Wednesday, July 11, 2007

"NO SE VA A CREAR NINGÚN MINISTERIO DE CULTURA"




Revisando el último concurso de cine



Cuando uno conversa con distintas personas acerca del cine peruano y llega al tema de los concursos de cine, suele aparecer en el interlocutor de turno un gesto de escepticismo:
Los premios nacionales suelen ir para películas que toquen el tema social-regional del Perú”, es la idea generalizada que muchos tienen. Este año, la segunda película de Claudia Llosa, La teta asustada, y el primer film de Alejandro Rossi, Coliseo, son películas cuya temática está vinculada con el ande. Este hecho ha acrecentado el rumor pronacionalista.

Como siempre, la mejor manera de resolver estos temas es olvidarse de los rumores y preguntar abiertamente, y es lo que hicimos con Rosa María Oliart, Vicepresidente de la actual Mesa Directiva del CONACINE, entidad que organiza estos concursos.
Ella no solamente habla de esta aparente tendencia a las postales andinas, sino también describe las pequeñas polémicas que el último concurso ha generado y nos adelanta noticias sobre las dos películas ganadoras, sobre los concursos que vendrán y sobre dos decisiones que el Gobierno ya tomó para este año.

*


Cine peruano como postal



¿PROMPERÚtiene alguna relación con el CONACINE?

No, y debería haberla. Nosotros abastecemos a Relaciones Exteriores para que mande películas, por ejemplo, a Festivales o Muestras o Eventos donde se quiera material de cine peruano. Ese Festival no hace el pedido a CONACINE, sino a Relaciones Exteriores. Sin embargo, oficialmente, pertenecemos al Ministerio de Educación (cuando nadie le va a pedir al Ministerio de Educación películas peruanas), así que todo es un poco extraño.

Te pregunto lo de PROMPERÚ porque hay muchas personas que piensan que, dado que el dinero de CONACINE viene del Estado, los concursos que organizan tienden a premiar películas que apoyan el turismo peruano, el trasfondo social y la imagen del Perú.

Quisiera aclarar eso contundentemente: De ninguna manera hay un filtro de contenidos. Ha coincidido que las dos películas ganadoras este año retratan de una u otra manera el ande. Pero de ninguna manera el jurado ha tenido un privilegio por esos afectos. Si tú ves los seis finalistas, la película de Álvaro Velarde no tiene nada que ver con el ande. La de Joel Calero tampoco. La de Aldo Salvini tampoco. ¿Te das cuenta?

Nadie debe pensar que ha habido un filtro de contenido. Sería un espanto que lo haya. El Jurado ha hecho un trabajo impecable y no ha habido ni de parte nuestra ni de ellos como conjunto de gente que está trabajando en esto, alguna intención en este caso. Es más, el premio de Claudia Llosa fue elegido prácticamente de manera unánime, pero el segundo puesto fue muy discutido, con tres proyectos luchándola hasta el final, y estos proyectos no eran del tipo “regional”. Te aseguro por todos los medios que no ha habido un interés específico por un “retrato-costumbrista-social-folclórico-de-lo-peruano”.
Cuando reúnen por primera vez a los miembros del Jurado, ¿les dicen “traten de buscar un estudio social” en las películas?

Nunca. Al Jurado solamente se le entrega lo que les corresponde: la ley con sus artículos completos, las bases del concurso y los proyectos. Sí se les pide que tengan atención a los proyectos con Alta Factibilidad.
Te explico: Antes de pasar a los jurados, los proyectos son revisados por una Comisión Técnica que es la que los prioriza en categorías: Alta Factibilidad, Mediana Factibilidad y Baja Factibilidad. Esta Comisión no elimina los proyectos, solamente da una suerte de diagnóstico.

¿Puedes poner un ejemplo de proyecto de Mediana Factibilidad?

Es un proyecto que, por diversos motivos puede ser realizable, pero que no tiene ningún financiamiento todavía. El primero que recibiría es el de CONACINE y aún con este monto no se podría hacer la película.

En cambio, un proyecto de Alta Factibilidad, es aquél que ya tiene fondos de coproducción, y que con la ayuda de CONACINE ya haría la película Al Jurado se le pide que preste atención a estos proyectos. Es lógico, porque el CONACINE quiere que se haga la película. Con lo poco que nos dan, imagínate que no se haga la película. Esto es lo único que se le pide al Jurado que tenga en cuenta.

Claro que tampoco es una exigencia. Si bien es cierto que de cuarenta proyectos, es muy raro que un proyecto de Baja Factibilidad esté entre los finalistas, sí ha habido proyectos de Mediana Factibilidad entre los finalistas. Es que lo que el Jurado realmente califica son guiones. Los miembros del Jurado leen todos los proyectos y, aunque tienen en cuenta la Factibilidad, lo que evalúan es la calidad del guión. Es decir, dramaturgia, consistencia, desarrollo de personajes, estructura, final. Todo lo que tiene que ver con el guión mismo.

Esto es importante que se sepa porque no falta alguno que diga “ah, mira, las dos películas que han ganado son andinas, así que por ahí viene la cosa”. De ninguna manera es así. Es una absoluta coincidencia. Creo que son las únicas películas sobre el ande, además.

Acá tengo la estadística de proyectos presentados este año y, en efecto, la diversidad de temas en las personas que quieren hacer cine en nuestro país es enorme.

Son unas cifras fabulosas. Ves que hubo cuarenta proyectos y te haces una idea de qué les interesa a los cineastas. Hay una diversidad enorme de temas. En cuanto a originalidad, mientras varios están de ida, Claudia Llosa está de regreso. La explosión de imágenes simbólicas es increíble.

Volviendo a si le hacemos algún hincapié al Jurado en algún tema específico, sí hay algo que le decimos de manera clara, sólo una cosa: “Si por algún motivo tenemos un empate técnico, y una de las obras es una ópera prima, nos inclinaremos por la ópera prima”.

Aspecto que queda claro en las bases, además. Es decir, en ese aspecto afirmas que los participantes pueden confiar en una transparencia absoluta.

Te voy a poner un ejemplo. Como sabes, en el mundo cultural del país están todos vinculados de alguna manera con todos. Buscar miembros del Jurado que no conozcan a ninguno de los directores participantes es casi imposible. Entonces, los mismos jurados nos decían: “por favor, que los proyectos sean anónimos”. Les parecía muy dramático tener que evaluar a algunos amigos.

Esto, desde luego, es imposible, porque la evaluación del proyecto incluye el cásting, el personal técnico y saber quién es la empresa. No puedes darle una empresa a un proyecto anónimo sin saber si la empresa acaba de crearse para el concurso, donde todo se vuelve más riesgoso. Esto, como te dije, no lo evalúa el Jurado. Ellos solamente evalúan el guión.

¿Por qué no se pone a una persona extranjera dentro del Jurado, un técnico o artista de Brasil o Argentina, que entienda de cine, de sus circuitos y de coproducciones, y que vaya más allá de los nombres y amistades? Si tienes un Presidente del Jurado extranjero, por ejemplo, estoy seguro que todas estas desconfianzas se terminarían.

Es una muy buena idea. Lamentablemente, estoy casi segura que la Ley no lo permitiría porque la Ley dice el Jurado tiene que estar formado por peruanos.


Llosa, Rossi, Lombardi, Gálvez



En todo caso, de los pocos años que he seguido los concursos de CONACINE, creo que este es el que ha tenido las reacciones más apacibles.

Estoy muy contenta porque tengo la impresión de que en la Mesa Directiva hay personas muy consensuales. Hace poco tiempo los ataques eran una cosa de locos. Ahora, cada vez que ha habido insinuaciones, hemos salido a contestar abiertamente.

Por ejemplo, un cineasta de provincia nos escribió una vez quejándose de lo siguiente: “¿Por qué el premio para proyectos nacionales era mayor que el premio para proyectos regionales? ¿Por qué había un concurso sólo para regiones? Eso es discriminatorio. ¿Por qué en las premiaciones nacionales se usaba el Centro Cultural PUCP y para las premiaciones regionales se usaba el CAFAE? Esto es una muestra que la elite del cine nacional nos desprecia”.

Yo le contesté de inmediato, en una carta oficial: “Mira, estás leyendo las cosas de manera equivocadamente. ¡El tema es al revés! Los discriminados en los concursos regionales son los de Lima, porque un cineasta del interior puede participar en los dos concursos: el regional y el nacional –una empresa limeña solamente puede participar en el concurso nacional-. Tienen un concurso solamente pare regiones. ¡Eso es una ventaja!” Y lo de elite, bueno, somos una Mesa Directiva elegida democráticamente.

¿En este concurso recibieron reclamos sobre algún aspecto en particular?

Sí, existieron voces de protesta, aunque no a nivel público. Fue sobre la película de Claudia Llosa (La teta asustada). Algunos dijeron: “no es justo que este proyecto reciba el premio porque esta película no es peruana, tiene mayoritariamente capitales extranjeros, tiene un presupuesto de un millón doscientos mil dólares y solamente le faltan cien mil, los cien mil de CONACINE”.

Por un lado, entiendo esta posición, pero si lo miras desde otra óptica, el proyecto cumple con todos los requisitos que la Ley pide: la directora es peruana, se filma en Perú, es en castellano, los actores son peruanos y, algo muy importante, a nivel mundial es conocida como película peruana. Pese a que la mayor parte del capital es español, todo el mundo va a reconocer la película como peruana. Será vista y entendida como película peruana en los Festivales. Eso tiene un valor.

Algo similar pasó con Madeinusa, que teniendo gran parte de inversión extranjera, en todos lados se le reconoce como película peruana. Podemos discutir sobre esta obra todo lo que queramos, pero sí es una película que marca una diferencia sobre las que se suelen realizar acá. Creo que era fijo que este nuevo proyecto de Llosa ganara.

Además, el guión de este proyecto está estupendo. Según lo entiendo, es un tipo de cine que aún no se ha hecho. Además, el proyecto viene con un estupendo estudio de factibilidad. Un proyecto así no tiene por qué no ganar. En buena hora que tenga capitales extranjeros, eso significa que podrá verse en más países. Entiendo que los que no han ganado nos digan “CONACINE debe ayudar a los que no tienen”, algo que es totalmente cierto. Pero si hay un guión que merece ganar, tiene que ganar.

Claro que esto no lo entienden varios, porque yo lo puedo decir desde mi posición de directivo, pero cuando estás en competencia la mirada es distinta porque ganó el otro proyecto y no el tuyo. Es natural en el ser humano. Hay caballeros que saben perder y lo llevan con una elegancia donde terminan felicitando al vencedor. Sin embargo, la mayoría de las veces es una formalidad.

¿No es justamente porque estamos esclavizados en el mecanismo de concursos lo que impide la existencia de una unidad, de una comunidad, de reunión? ¿No influye el hecho de estar siempre en competencia?

Podría ser. Yo tengo algunos ex-alumnos que han presentado sus proyectos y se molestaban porque Lombardi también se presentaba. Decían “pero si ese señor ya hizo sus películas, que de espacio para los más jóvenes”. No se daban cuenta de que Lombardi tiene tanto derecho como ellos a participar y si su película hubiera merecido ganar, lo habría hecho.

En todo caso no ganó ninguno de los llamados “tiburones” y uno de los ganadores fue una ópera prima. Pero, más allá de nuestras preferencias, no puede haber ningún elemento a favor ni en contra de una película de nuestra parte.

Es bastante lógico, ¿no? Si Lombardi cumple con las bases, no hay motivo para mirarlo con recelo. Al contrario, debería animar a cualquier persona a participar con mayor entusiasmo.

¡Por supuesto! Y él ha presentado dos guiones y no ha estado entre los finalistas. Tenía un proyecto con Inca Films y otro con Mariposa Negra Producciones.

¿Por qué parece que solamente los cineastas pueden hacer sus proyectos ganando estos concursos?

Es el único modo. Todas las cinematografías del mundo están subvencionadas por sus Estados, excepto por la industria hollywoodense. Lamentablemente el gobierno de turno no llega a entender la importancia que esto tiene. Si el Gobierno nos diera el presupuesto que por Ley nos ha asignado, se podría dar un premio de CONACINE que permita hacer la película. Es decir, no 100 mil sino 250 mil. Sería genial. Podríamos hacer premios no para dos, sino para cuatro proyectos. El panorama cambiaría.

Pero no ocurre eso. Y aún así, si no son los fondos públicos, ¿de dónde se harían las películas? Tú nunca vas a recuperar tu inversión cinematográfica en taquilla. No hay forma. Primero por el acceso del público a la sala, el precio de la entrada, el distribuidor y el exhibidor que tienen su negocio y sacan su parte. No te queda casi nada. Por eso no puedes entender el cine aquí como un negocio. Y sin embargo, es importante que el Gobierno entienda que la cinematografía es muy importante para un país, es una ventana al mundo de nuestra cultura.

Claro, de ahí conversas con el Viceministro y te dice “dime por qué las películas peruanas todas tienen el mismo tema y hablan siempre con lisuras”. ¿Qué le puedes decir? Que no generalice, y que las películas que premia CONACINE tienen una calidad cultural, gramática, que hacen que puedan ser representativas para un país.

Recordando que existe una diversidad de intereses en los jóvenes cineastas, ¿existe originalidad en su modo de concebir las películas? No me refiero ya a los temas, sino a la manera cinematográfica de concebirlos.

Como dije. Claudia Llosa está por encima. El otro proyecto ganador, Coliseo (de Alejandro Rossi), tiene una línea mucho más correcta, un guión absolutamente armado, con todos los cabos bien atados, con una fórmula que funciona, muy bien aplicada a una realidad particular.

Se trata, finalmente, de proponer una buena película. Digamos que tú tienes un guión muy bien preparado, con una solidez y la solvencia de que se puede realizar, y además cuenta una buena historia. Ganas CONACINE y eso te da apertura a los fondos del mundo. Con esto vas a cualquier fondo con algo en las manos.

Y aún así no es suficiente. Héctor Gálvez ha ganado CONACINE el año pasado y aún no puede filmar. Si no gana IBERMEDIA ahora, no podrá filmar. Claudia sí ya completó y con esto va a filmar.


Dos noticias

Lo de IBERMEDIA ocurre en estos días, ¿no?

Yo me estoy yendo con una misión muy dolorosa ahora. Me voy con dos películas a IBERMEDIA. Una, la de Héctor Gálvez, y otra la de Rocío Lladó. Y tengo que pelear por una nada más. La otra se quedará fuera. El Jurado me dará pronto su veredicto. Imagínate qué difícil posición.

Luego del sufrimiento que fue conseguir el dinero para pagar el cupo en IBERMEDIA, ¿en qué nuevas aventuras riesgosas se encuentra nuestra Mesa Directiva?

Estamos en búsqueda de un crédito suplementario. Hace poco nos reunimos con el Viceministro de Educación y al menos ya tenemos conciencia de dos puntos claros: Primero, no se va a crear ningún Ministerio de Cultura. Y, segundo, no se va a cumplir con la Ley del Cine este año. Esas son decisiones gubernamentales ya tomadas.

Estaba la opción entre los cineastas de hacer la demanda al Estado. Ese era un camino largo. Decidimos que, antes que la confrontación, preferíamos buscar el acercamiento con los políticos. Eso es lo que hay que hacer con estos señores, porque con ellos funciona mucho el agradecimiento, el decirles “el cine peruano está agradecidísimo con ustedes”. Eso les encanta y así es como salió el dinero que ha salido.

El Viceministro nos recomendó pedir el crédito suplementario. Dialogando con él, llegamos a una cifra: dos millones de soles. Es, desde luego, poco dinero según la Ley, pero es bastante más de lo que nos asignan desde hace años. Con esos dos millones de soles lo que haríamos es, sobre todo, más concursos. Pensamos en dos premios importantes de largometraje, además de documentales, cortos y el concurso regional. Uno de esos de largometrajes sería exclusivo para óperas primas. De manera que las competencias sean más equilibradas aún. Y, si alcanza, un premio solamente para post producción.

¿Te molesta que se vea CONACINE como solamente un propulsor de concursos?

No. Lo primero para nosotros en este momento son los concursos, porque es la manera inmediata para desarrollar nuestra cinematografía. Hay otros aspectos que también tenemos que manejar y que no son fáciles. El Film Comission, por ejemplo. Acá viene cualquier persona a filmar y no se paga ni un centavo.

Otro tema es el de la Cinemateca. Se está cayendo a pedazos en un cuarto del Museo de la Nación. Hay dos posiciones, hasta cierto punto conflictivas: la primera, es hacerle un alojamiento en la Filmoteca, y así utilizar las instalaciones que la PUCP nos pueda brindar para hacerle mantenimiento a todo ese material que está derritiéndose. La otra posición dice que la Cinemateca es autónoma y que luego no vamos a tener acceso. En todo caso, nuestra prioridad es conseguir ese crédito para conseguir hacer los concursos.

Creo que si tuvieran más apoyo de otras personas, se podrían no solamente pensar en el estado, sino en estos temas. Una última pregunta. Sabes que aún con los concursos, esto no alcanza para pensar en una cinematografía nacional, en una industria existente.

No alcanza. No arranca. Y no hay nadie que pueda no depender de los concursos, excepto la gente de Alpamayo. Habría que ver de aquí a dos o tres años qué pasa con ellos. Si de repente su inversión de capital más un buen merchandising más una inversión masiva logra que eso se convierta en un negocio, porque si no logran eso, hasta ahí llegaron. Les ha ido bien con las dos películas anteriores. Vamos a ver hasta dónde pueden llegar. Esa es la inversión que implica grandes capitales y muchísimo tiempo. Es que nadie puede arriesgar 300 mil dólares. Sería una locura.

Por eso me parece genial que exista una línea comercial tipo La gran sangre, una línea que está al margen de CONACINE y ojalá que todo salga bien para ellos.



(Entrevista: Fernando Vílchez Rodríguez)

Labels:

Monday, July 09, 2007

TODOS SOMOS TÉCNICOS (II) - Más sobre nuestro cine



Continuamos exponiendo las posiciones de nuestros lectores sobre el tema principal que nos concierne este mes: nuestro cine. El día de mañana publicaremos una entrevista con un directivo de CONACINE que va a exponer su posición sobre todas esas posiciones suspicaces que insisten en ver los concursos nacionales como trampolín para proyectos "regionalistas". Mientras, repasemos algunas ideas.
Hola, con la mejor onda, ya que hablamos de la expresividad en el cine peruano.Viendo la foto de Darín, me pregunto si tenemos actores así. ¿No son sobreactuados los actores peruanos? ¿No traen una serie de clichés de la TV (ya ni siquiera del teatro)? Los esfuerzos de Isola y de Angeles por formar actores cinematográficos no bastan. Pero, ¿qué buenas actuaciones puede haber con guiones que se escriben como si fueran para la TV? Quizá tengan razón cuando dice que se piensa sólo en el éxito inmediato. Faltaría una revolución profunda. Actores, guionistas, directores. Perdonen, otro diagnóstico de un mal para el cual no tengo el remedio.
(Anónimo)

El cine comercial hasta el momento ha hecho poco o nada de interés en nuestro cinematografía, sin contar el hecho de que pocas veces ha alcanzado sus tan mentados objetivos mercantilistas. Además, creo que es visible, tales son las metas de la mayoría de filmes de nuestros directores en los últimos años. Es decir, los que intentan crear un "cine de autor" son sólo cuatro gatos, no la situación contraria. Hallo que sostener esto último es la principal equivocación del señor Fernández. Nuestros directores deben asumir de una vez por todas el cine como arte, y no como una reunión de patas para ver que tan bien funciona la cámara con el rostro de tu hermana y nosotros en medio de una juerga, sin ser capaces nunca de armar una escena de verdad cinematográfica.
(Víctor Cabrera)
Tengo una opinion sobre que es lo mas importante en lo que fallan los cineastas: Es el guión, es la historia que relatan. Se meten a hacer temas que no conocen, no hacen historias que sean honestas y cuyos temas conozcan. Entonces no es un problema de actores (tenemos buenos y en todo caso un buen director dirige bien a cualquiera), ni de tecnicos ni siquiera de capitales. Es mucho mas amplio , se trata de que si quieres hacer cine quieres hacer algo muy personal, osea quieres decir que eres un artista pero no sabes que es lo que quieres decir y por eso te metes a contar de locos, o de indios o de cualquier cosa que no sabes.
Por ejemplo la pelicula argentina El perro es un buen ejemplo de una pelicula modesta, no con muchos recursos, simple pero con buenos actores y sobre todo un excelente guion. el resultado es una hermoza pelicula, tierna y bien lograda. Otro ejemplo opuesto , la pelicula trujillana Los actores el mismo director dice "yo se que no le va a gustar al publico" pero para mi esta bien, creo que entonces para eso no gastas los recursos que realmente son tan dificiles de conseguir.
Otro ejemplo El chullachaqui, este chico vio un filon comercial y ha hecho una pelicula de terror al estilo americano, muchos chicos en una casa terminan siendo asesinados por un ente amazonico", tuvo su limitado exito en iquitos, pero la manufactura deja mucho que desear y sobre todo las actuaciones, el tema es interesante y el inicio tambien pero luego es totalmente chabacano.creo honestamente que deberian haber mas cursos sobre guion, deberian propiciarse encuentros entre chicos que quieran hacer peliculas y incentivar debates sobre este tema.
(María Eugenia Tamayo)

Se equivocan. La disyuntiva no es entre cine comercial y de autor. Es entre buen y mal cine. No confundan a los lectores. Si alguien quiere ganar en la taquilla, será porque le ha costado conseguir el dinero para filmar o quiere comer de su trabajo o quiere simplemente vivir bien. Hay que exigirle que haga buen cine. ¿Acaso Robles Godoy no intentó hacer cine de autor? ¿O Juan Carlos Torrico? ¿Con qué resultados?
(Anónimo)
Lo que la gente quiere es PORNOGRAFIA! Lo dicen todas las estadísticas!
(Anónimo)


En medio de este debate me gustaría reseñar la experiencia americana de la Film-Maker`s Cooperative (*).
Mekas explica que si bien el cine que perseguía la gente de la cooperativa (en su mayoría provenientes de la New Cinema American Cinema Group, futuros integrantes del Fluxus, siempre animados por las películas de Casavettes, Frank, Menken, etc) era conciente de su exploración y su distancia con el voluptuoso cine del país, jamás se distrajeron respecto a cuestiones como el financiamiento o la producción; razón por la que en las oficinas de la cooperativa antes de cuestiones vanguardistas o estéticas las discusiones iban por la economía de los proyectos.
Todas sus películas eran proyectadas en la misma sala, continuamente, en un programa largo e hiperdemocrático; en conjunto estas películas, en su mayoría de poca monta, sumaron lo suficiente para llegar a grandes títulos como Chelsea Girls o Flaming Creatures. De más esta enumerar la importancia para el desarrollo del arte, sobre todo en el cine actual que trata de ser enmascarado en términos desde videoarte a cine de autor, de un Brakhage, Derance, Mekas, Maciunas, Warhol, etc.
Pero siendo justos esto resulta inaplicable para nuestra época, geopolítica e idiosincrasia. Volvamos con el asunto argentino.
Especulando un poco más se podría decir que el primer impulso para el cine argentino actual radica en la vuelta a la democracia, y sobre todo a una vieja industria-tradición, vuelta a engrasar, que el país recordaba; habría que ser consecuentes con la viejísima data del cine argentino que se produce en gran escala desde los 20 y aún en tiempos de crisis mundiales, cuando el fílmico escaseaba, el grosso de la producción cinematográfica argentina solo era comparable con la mexicana.
Pero también el factor madre de su actual estado es ubicable en la ley del cine que facultan la competencia medianamente (aunque por supuesto cabría escuchar a un productor gaucho para desencantarse) justa con el cine extranjero, esta contiene una medida básica: la cuota de pantalla –la obligación que tienen los cines de pasar un mínimo de películas nacionales por año- y la complementaria, media de continuidad –que posibilita que la película siga en pantallas según un mínimo de recaudación-.
Un acuerdo entre productores, sindicatos e instituto, tras la imposibilidad de continuar en cines una película de recaudación aceptable como Luna de Avellaneda frente a un interesante estreno hollywoodense para los dueños de cine, catalizó su ley de cine. Nuevamente, se existe por un consenso.
o no estoy de acuerdo en que se tenga que hacer un cine peruano con tildes en la u, como al señor Fernandez le interesa y al CONACINE parece también viendo las coloridas elecciones que ha hecho este año; en mi opinión también el cine asiático presenta toda una respuesta estética contenida en sus historias ajenas.
Tampoco estoy de acuerdo con que el estado deba primar sus intereses en la producción de la rama de arte que nos compete, es majaderamente amoral sabiendo donde estamos parados exigir tamaña mamadera. Pero si estoy de acuerdo a que un artista debe tener la oportunidad de producir si es esto lo único que realmente puede hacer; el estado debe intentar promover la financiación por fuera de su presupuesto, ahí esta el caso brasilero que intercambia impuestos a las corporativas por apoyo a proyectos culturales, o las productoras de televisión europeas obligadas también en brindar apoyo. Consenso y ley señores, humilde opinión de estudiante poco informado. Saludos.
C.R.
*Explicada con claridad por su fundador en el librito “Entre el underground y el off-off” de Anagrama



Una policial de Coco Castillo.
Un dramón de Hugo Fernández.
El premio de Panchito.
Cielo oscuro de Joel Calero.
Mi pequeño de Álvaro Velarde.
Las malas intenciones de Rosario García-Montero.
Los famosos inmorales de Aldo Salvini, que si no me equivoco era de humor negro.
Todas informaciones cortas sacadas del Correo y la web. No asevero que todos los proyectos estén exentos de este aire indigenista-indi que, sin una madurez o al menos un real entrañamiento con lo contado, puede ofrecer algo coherente o trascendente para la actualidad de la cinematografía, pero al menos se plantean desde un piso distinto a "una historia de amor engarzada en medio de los preparativos y vivencias de un concurso de baile Huaylarsh". Se siguen mordiendo la cola.
Lo del terrorismo, con Solier de protagonista además, es de esperarse; obviamente se ganó por cartel y color del mismo. No es gratuita mi molestia señor.Sobre el segundo punto, concuerdo en que el estado no tiene que regalar nada, como dije antes, menos aún en nuestro país. Convocar gente de otros países, reunir sus experiencias, podría resultarnos más que edificante.
(Anónimo)



Ajá, volvemos a un detalle crucial que había quedado medio escondido por tanta pelea: los "notables de la cultura" como jurados. Ahora entiendo que su comentario sobre el fallo apuntaba a porqué hay una idea tan cuadriculada de la cultura. Y estoy de acuerdo.Lo que no entiendo es cómo sabe usted que esos otros proyectos eran los mejores. ¿Quién, aparte de los jurados, ha leído todos? Y si menciona a Coco Castillo y a un par de desconocidos, supongo que está bromeando.¿Y no estará prejuzgando el del Huaylarsh? Pero, claro, si usted ha leído todos, no lo está haciendo. Perdone mi suspicacia.
(Anónimo)

Labels:

Thursday, July 05, 2007

TODOS LOS PERUANOS SOMOS TÉCNICOS (I)


Desde la aparición de este blog -y seguramente hasta su muy próxima desaparición-, las opiniones de nuestros lectores -anónimos en casi un noventa por ciento- se han constituido a su vez como la base para una nueva discusión. Este "mes patrio", quizá contradictoriamente, esta página va a seguir dedicándose casi exclusivamente a conversar sobre nuestro cine. Aunque, para muchos de nuestros lectores, este sea un tema repetitivo y sin solución. Nosotros no creemos esto y mientras seguimos recibiendo y preparando textos, revisamos una vez más algunos comentarios que hemos recibido sobre el tema desde meses atrás.
LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA



Concuerdo absolutamente con los comentarios hechos a Madeinusa, a su mirada formal mas que de fondo, etc, etc, etc... pero tambien es cierto que -independientemente de la complacencia y falta de profundidad de la crítica cinematográfica y, en general, artística que existe en Perú- no hay que dejar de pensar que el contar con peliculas de "bandera", con gran reconocimiento interno y externo, es bueno para toda la cinematografía nacional, por que pueden constituir la cresta de la ola de un movimiento. Si hay peliculas peruanas que obtienen apoyo interno y externo, quizas las fuentes de financiamiento internacional miren un poco mas hacia otros jovenes realizadores peruanos, que puedan aprovechar esa "cresta".

Ahora bien, es cierto que los meritos de una pelicula de "bandera" deben ser mayores que los de Madeinusa. ¿Por que no se hizo lo mismo con El destino no tiene favoritos, por ejemplo; o con cortometrajistas peruanos con reconocimiento internacional (Gerardo Ruiz (e-mail a mama), el propio Eduardo Mendoza -a pesar de Mañana te cuento, tiene en su pasado trabajos muy valiosos-, etc-) ¿Es que si no entras en la onda andino-light no tienes meritos en un pais como Peru? (aunque prefiero la onda andino-light de Llosa, que la visión urbano-marginal-clishe que suele salir de los hornos de Inca Films, Inca Cine o como se llame esa fabrica de estereotipos ridiculos y desfasados que se autodenomina Casa Productora)?

(Anónimo)



yo no tengo nada contra películas de realismo social o de temática sexual, pero en el caso del "cine" peruano, ya llega a asquear a cualquiera. Parece que acá se han olvidado que el cine realista es simplemente un estilo que el director le quiere dar a su film, mas no una regla del "buen" cine. Acaso nos hemos olvidado que existen otros generos aparte del drama de realismo social? y nisiquiera sabemos tratar bien el género, solo lo supo hacer josué mendez. desde el virreinato seguimos siendo el peor imitador de la cultura occidental y, en este caso particular, del cine europeo. Bueno, ojala que próximamente algún cineasta peruano se arme de valor y dirija algo diferente.

(Judaz)



el cine peruano es de muy mala calidad (en realidad el cine peruano no existe, solo existe el cine, a secas), y si, con esto de la globalizacion, ganar premios en algun festival ya casi es la norma, no tiene mayor merito , y si, lombardi y cueto no tienen ya casi nada que decir, como bryce o vargas llosa... tampoco esperemos mas

(F)



me parecería genial si el CONACINE se podría comprometer a producir anualmente 1 conjunto de cortometrajes centrados en una temática que, si bien tiene que establecer una relación entre los cortos, no limite la creatividad de los realizadores. CONACINE debería elegir cuidadosamente a los realizadores más serios, más talentosos y de una variedad de estilos para que la seguidilla de cortometrajes no se sienta pesada. Dentro de esta selección de directores, también sería inteligente combinar experiencia y juventud, pedir la colaboración de realizadores ya reconocidos (Lombardi, Tamayo, Méndez) con otros cineastas jóvenes con propuestas refrescantes y de gran potencial.

(Judaz)



Ustedes ven los errores, no los aciertos, típica peruana.Su forma de criticar se puede malinterpretar como un puro y cagado resentimiento, que podría llegar a ser simplemente mediocridad del típico crítico de cine o de arte, que no hace más que eso, y no crea nada nuevo, incluyendo errores.

(josé maría)



A mi parecer el Cine Peruano le falta ese misticismo que caracteriza a toda gran produccion, siempre he visto que se trara de vender mucho la cara del Peru, y muy poco Lo personal. Son lo que respecta en cuanto a mi Siempre he querido estudiar Cine, ese a sido mi gran sueño, lamentablemente aqui no hay una Universidad de Cine O aunque sea que con lleve a estar dentro de la Industria del Cine, asi que la unica manera es Irse a estudiar al extranjero pero como no hay plata solamante queda trabajar y hacer todo lo posible por estar metido dentro de este campo audiovisual y tener la experiencia necesaria para hacer cine de calidad y que guste a cualquier publico de cualquier nacion no solamente del Peru.Bueno Con una camara y unos amigos tratare de hacer mis pininos sin dejar el sueño de ser un cineasta si es posible en este dificil Pais.Dejo mi correo se quieren contactarme y unir experiencias quien sabe podamos unirnos para alcanzar nuestro sueños Cristhian200a@hotmail.com

(Christian)



Cuando uno ve algo malo o tan malo, no deja de sentir pena por la nueva oportunidad ¿perdida?. Quizás ése sea el problema de los que esperamos (¿mucho? ¿algo?) de nuestro cine. Quizás no haya que esperar nada más que... ¿entretenimiento? Quizás los que hacen cine piensan más en los que NO esperan, que en los que esperan...Ahora, a mi parecer, que no se malinterpreten las cosas. Si el cine peruano es una odisea, todo cineasta, que logra estrenar, es en cierto modo un héroe, claro está, si no hay malas intenciones. (En arte, ¿qué es buena o mala intención?...) De lo que se trata no es de tumbárse a los directores. Por ser héroes, no se hagan las víctimas de la crítica (como sucedió con Sandra Wiesse), o con los rollos del prejuicio. ¿O es que hay que hacer mutis como otros? Las cosas como son (antes Coca Cola y ahora...) Por ejemplo, ¿por qué no reconocer la necesidad de un guión minimamente aceptable? Sin éste, y a excepción de que se traten de genios, no se va a ningún lado.

(Ratagodard)



un país tiene el cine que tiene porque no hay más que eso. Así haya mal cine, es importante que haya cine peruano... es parte de nuestro registro, nuestras preocupaciones como país... Eso es lo que va a quedar. Pero esperar que todo el que hace cine haga buen cine, es como esperar que todo escritor sea bueno, o que todos los críticos lo sean (dicho sea de paso, sería genial hacer crítica de las terribles críticas llenas de adjetivos que pululan por nuestro país, y que no dicen en realidad nada más que, me gustó o no me gustó, puffff...)

Otra cosa, está bien criticar y hay que ser muy agudo en ello, pero separa la obra del realizador. Mendoza recién está empezando, el cine es 80 porciento oficio... No puedes tachar a alguien porque haya hecho una película que no están dentro de tus gustos estéticos o morales, o porque no haya funcionado bien (Ojo, Mañana te... ha tenido una taquilla increíble, por el lado del público ha funcionado, y no creo que haya querido ser una obra maestra).Claro que puedes criticar la película, puedes darle con todo el palo que quieras (con argumentos, claro está), pero para qué ensañarte con el realizador, ¿qué te ha hecho? No es suficiente que alguien haya hecho una mala película para maltratarlo. Además, te aseguro, con criticar su obra este se va a sentir mucho peor (si los argumentos son coherentes).

(bacha)

Labels:

Wednesday, July 04, 2007

¿TENDENCIAS EN EL CINE PERUANO?



En el primer semestre del año, CONACINE convocó a un Concurso Nacional de Proyectos de Largometraje. Los resultados ya se conocen: los proyectos ganadores son La teta asustada de Claudia Llosa y Coliseo de Alejandro Rossi.

Lo que no se ha hecho público -y no vemos la razón de esta decisión- es un cuadro de estadísticas que resulta un valioso muestrario de no sólo el número de proyectos cinematográficos que existen actualmente en nuestro país, sino, sobre todo, de las tendencias de nuestros cineastas (las cifras sobre las "Temáticas recurrentes" están al final del documento).

De este documento, ustedes y nosotros podemos sacar algunas claras conclusiones. Esta página lo comentará más en detalle en las siguientes horas.



LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA


*



ESTADISTICA SOBRE LOS PROYECTOS PRESENTADOS AL CONCURSO EXTRAORDINARIO DE PROYECTOS DE LARGOMETRAJE, CONVOCADO POR CONACINE 2007 (*)




1) PRODUCCIÓN

- Realizadores “Óperas Primas”: 23
- Realizadores con experiencia en LM: 17
- Realizadoras mujeres: 4
- Empresas productoras del interior: 3
- Empresas productoras de Lima: 37
- Coproducciones internacionales 12

- Con ayudas de IBERMEDIA:
a) Para Desarrollo de proyectos 6
b) Para coproducción 2

- Premio para Desarrollo CONACINE 2
- Presentación del proyecto a los concursos CONACINE:
a) Por tercera vez 3
b) Por segunda vez 12
c) Por primera vez 25

- Producción nacional (a la fecha) 28
- Rodajes en el interior del país 15
- Rodajes en Lima 22
- Rodajes en Perú y otros países 3

- Duración de los largometrajes:
a) 75 minutos 1
b) 90 minutos 22
c) 100 minutos 12
d) 110 minutos 3
e) 120 minutos 2

- Tiempo de rodajes:
a) 4 semanas 5
b) 5 semanas 9
c) 6 semanas 12
d) 7 semanas 5
e) 8 semanas 9


2) TÉCNICO
- Soporte fílmico 35 mm 6
- Soporte fílmico 16 mm. 13
- Soporte digital Video HD 21



3) INVERSIÓN POR PROYECTO (en dólares)
- De 110,000 a 190,000 7
- De 200,000 a 300,000 12
- De 300,000 a 350,000 8
- De 400,000 a 490,000 8
- De 500,000 a 570,000 2
- 700,000 1
- 950,000 1
- 1'200,000 1


4) GÉNEROS Y TEMÁTICAS
- Ficción 39
- Documental 1
- Drama 37
- Comedia 2

- Temáticas recurrentes:
a) Conflicto familiar 16
b) Celotipia 12
c) Protagonismo femenino 11
d) Terrorismo, subversión 10
e) Necrofilia 9
f) Policial 9
g) Migración interna 7
h) Real maravilloso 5
i) Protagonismo infantil 5
j) Mundo virtual 4
k) Migración externa 3
l) Juegos de azar 3
m) Histórico 2
n) “Road movie” 2
o) Homosexualidad 2
p) Referencia al cine 2



* Elaborado por la Sub Comisión Técnica de Calificación de Proyectos de Largometraje, conformada por Christian Wiener, Nelson García y Christopher Vásquez.

Labels:

Tuesday, July 03, 2007

LOS CONCURSOS DE CONACINE


Sandro Ventura ha escrito un texto irónico referido a los límites que rodean a los concursos de CONACINE, desde su experiencia como cineasta. Fue publicada hace unos días en su blog "Cabezas huecas" y ahora nos permite su uso como parte de esta exposición de ideas sobre nuestro cine.


No tengo nada contra los ganadores del último concurso de CONACINE. ¡Bien por ellos! No he concursado y por ahora no me interesa hacerlo. Es cuestión de coherencia. No estoy de acuerdo con la manera en que se realiza el concurso y según algunos críticos no tengo siquiera el derecho a opinar sobre la ley y los mecanismos del cine peruano. Como me llega altamente lo que puedan pensar algunos tontuelos que por escribir en una revista o diario creen haber adquirido la franquicia del cine peruano, me decido a hacer un pequeño experimento. Se trata de una simple operación poniéndonos siempre, y positivamente, en el mejor de los casos. Eso sí, sin dejar de ser realistas.



Digamos hipotéticamente que decido concursar con un guión en el concurso CONACINE 2008....



1) En el mejor de los casos, tendré la buena idea de escribir algún guión con valor antropológico que explore el universo andino. Digamos que le pongo La Apacheta. El montículo de piedras erigido en honor a la Pacha Mama es un buen pretexto para narrar una historia de amor y mucho celo, así como dice Otelo. Además tiene un inminente arraigo nacional.

¡Perfecto! Empiezo a escribir.


2) En el mejor de los casos, la historia tendrá una clara tendencia al drama. Describe ciertos rasgos oscuros de nuestra realidad. Tiende a presentar paisaje hermosos, todo en medio de una historia emocionalmente intensa, pero sin perder de vista el aire casi documental y antropológico que posee.

“La Apacheta” parte con posibilidades y eso me pone aún más las pilas. Me daré cuenta de que no sólo es importante la historia, la idea, el estilo visual que tengo en mi cabeza, el carácter casi documental. No. Necesito a alguien que corrija la gramática, que le dé un vuelo literario, una redacción impecable, un estilo narrativo único. ¡A buscar un escritor! En el mejor de los casos, conseguiré dinero y podré contratar uno bastante experimentado. ¡Excelente! La parte narrativa la tengo resuelta. Ahora a conseguir una productora que avale el proyecto…


3) En el mejor de los casos, conseguiré un amigo, que tiene un primo, que tiene una ex enamorada que ahora está casada con el dueño de una pequeña productora. Nunca ha hecho una película, pero como cualquier productor que se precie tiene el sueño de hacerlo… La idea de La Apacheta le gusta, pero me dice que no cree que sea una película comercial, que el público quiere divertirse, que para hacer industria deberíamos pensar en historias que el público aprecie y consuma. Como buen empresario me dice que para que el cine peruano crezca primero tenemos que construir una industria.

Le doy la razón. A mí también me gusta Star Wars, Indiana Jones, Duro de Matar, Spiderman, pero le digo que el Conacine no piensa así, que si presento un guión de terror, comedia o lo que fuera no voy a ganar. Le pido que no se preocupe que yo me encargaré de todos los trámites -él no pierde nada, sólo pondrá el nombre de su empresa, lo que ya de por sí le da cierto prestigio-. Si gano, obviamente tendremos trabajo pagado. “¡Trato hecho!”, me dice.


4) En el mejor de los casos, este productor tendrá amigos dentro del medio. Me dará algunos datos y finalmente tendré el contacto de actores, técnicos, efectistas, quien sin mayores explicaciones, y en un afán por apostar por un próximo trabajo (de esos que hacen falta), firman un compromiso. Claro, yo les digo que es por el cine nacional y ellos, aunque me creen a medias, firman principalmente esperanzados en trabajar en lo que les apasiona.


5) En el mejor de los casos, entregaré el guión en la fecha y hora estipulada y conseguiré llamar la atención del jurado gracias al nombre La Apacheta. Los ilustres, al leerlo, observarán, sus cualidades literarias. Con metáforas, aforismos, trabalenguas y palabras rebuscadas, el caro guionista hace que mi guión se vea cultísimo. “¡Impecable!”, dirá algún culto jurado. Eso sí, ando un poco preocupado por una escena que demanda millares de extras y de otra con algunos efectos visuales, que se verán como parte de una alucinación del personaje.

Me preocupo porque no sólo es un premio al guión si no a proyectos viables. ¡Viables!, es decir realizables en el corto plazo (CONACINE pone un límite de tiempo para que se cumpla su realización). Luego me río. No tengo de qué preocuparme. Además, la escena está dentro de la cotización de trescientos cincuenta mil que he presentado. Además, qué saben los notables de presupuestos. Si lo supieran sabrían que, a estas alturas, más caro que filmar es post producir.


6) En el mejor de los casos, ganaré el premio. Festejaré hasta la madrugada y pronto tendré el dinero correspondiente depositado en mi cuenta. Cerca de cien mil dólares. A esas alturas La Apacheta es una realidad. ¡Haré mi película!


7) En el mejor de los casos, no tendré problemas de dinero. Con cerca de cien mil dólares en el bolsillo ,habría que ser bien tonto para complicarse. Cuando tenía la idea de hacer cine, pensaba filmar aunque sea en digital. Ahora, tengo ¡casi cien mil dólares! “¡Filmemos en cine 35mm o ya pues en HD Cine Alta!”, me dice mi productor entusiasmado con la calidad. Yo, que inicialmente pensaba filmar con lo que tuviera en el bolsillo (Robert Rodríguez gastó, según la leyenda, sólo siete mil dólares), me digo “para que vamos a escatimar gastos, si CONACINE me está dando la plata de la producción”. Tampoco es para gastar tanto, pero “bueno, ya... filmemos en HD, no HDV… HD.”


8) En el mejor de los casos, terminaré la película, la editaré sin problemas (con el premio me he podido comprar una PC para editar). Pero me doy cuenta que me he gastado los cien mil en la producción. “¡Oh no!, falta el transfer" “¿Y ahora quien podrá ayudarme?”


9) En el mejor de lo casos, habrá otro concurso del CONACINE. El premio de post producción no es de 100 mil dólares, sólo es de 20 mil. Pienso: “pero si el transfer, las copias, la publicidad, es decir, toda la post producción es lo más caro.” Me parece una contradicción absoluta. Pero, en el mejor de los casos, ganaré el premio del CONACINE. Me darán los 20 mil dólares, los cuales no me alcanzan ni para el transfer. Empiezo a frustrarme. El productor, pese a que ha cobrado, me reclama. Ahora nos damos cuenta que no debimos gastarnos los 100 mil en producción, pudimos haber hecho la película con menos.


10) En el mejor de los casos, conseguiremos un auspiciador, alguno que esté interesado en realzar nuestro cine. ¿Existirá?, bueno esto es hipotético así que continuemos. Luego postularemos a algún concurso por el extranjero. Pediremos un préstamo. Finalmente con todo, conseguimos los 80 mil para poder terminar la película.


11) En el mejor de los casos, estrenaremos la película y conseguiremos una distribuidora que nos “apoye” -aunque la verdad es que al final estarán más preocupados por marketear el próximo estreno de dibujos animados de la Dreamworks-. De todas maneras, la película se estrenará con una gran difusión de prensa. Todos contentos posamos para la foto. ¡Gracias CONACINE!


12) En el mejor de los casos, La Apacheta tendrá críticas mixtas. Las buenas desalentarán al público que no confía en el cine peruano, pero menos en los críticos. Las malas terminarán de ahuyentar a quienes tenían alguna curiosidad. Los críticos no se casan con nadie, qué importa que sea tu primera película: si no estás a la altura de Tarkovski, Bresson, Kubrick, Fellini, Bergman, entonces eres de regular para abajo.


13) En el mejor de los casos, el público no le hará caso a la crítica y la película tendrá, en lo que es una gran acogida para una película con un tema como La Apacheta, unos 100 mil espectadores. Para nosotros es un éxito monetario, podemos pagar algunas deudas adquiridas en la post producción y ganar alguito. Tengamos en cuenta que, actualmente (con la arbitraria rebaja de las entradas), una película con 100 mil espectadores deja un promedio de utilidades de 50 mil dólares más o menos. Recordemos que 100 mil vienen del CONACINE... pero tampoco nos hemos convertido en los súper productores, cargados de billete para nuestros próximos proyectos.

¿Ahora que hacemos?


14) En el mejor de los casos, vamos a Festivales, ganamos premios. ¡Perú! ¡Perú! En ese momento me pongo a pensar en el próximo proyecto…

Lo recaudado en taquilla no nos permite iniciarlo. Los premios tampoco. Lo que ganamos, lo gastamos en los viajes a Festivales. Sí, hicimos algunos contactos, pero hasta que punto éstos aseguran tu continuidad.


15) En el mejor de los casos, la idea de un segundo largometraje es mejorar tu primera película. Hacer algo más personal, quizás. Está vez sí quiero mis efectos especiales y mis millares, bueno ya, centenares de extras. Pero otra vez, no me alcanza. Mi productor me dice: “Te dije que para que el cine peruano crezca primero tenemos que constituir una industria y que para eso necesitamos historias que el público aprecie y consuma…”

Le digo que tiene razón, que a mí también me gusta Star Wars, Indiana Jones, Duro de Matar, Spiderman


16) En el mejor de los casos, se abrirán las inscripciones para el concurso de largometrajes de CONACINE 2009 y tengo un guión que narra el viaje de unos exploradores desde la costa hasta la selva peruana. Lindos paisajes, una historia humana sobre el amor a tu Tierra. ¡Contigo Perú! Le digo que no se preocupe que yo me encargaré de todos los trámites -él no pierde nada… sólo pondrá el nombre de su empresa, lo que ya de por sí le da cierto prestigio, y si ganó obviamente trabajaremos juntos otra vez-.

Me mira extrañado. Me comenta que le parece increíble volver a donde empezamos "¿No que el premio era para apoyar y crear una industria cinematográfica peruana?" No digo nada. Además, prosigue, le parece imposible que nos premien por segundo año consecutivo. Yo le digo que tampoco hay que ser pesimistas. Eso sólo se dará en el peor de los casos.



Sandro Ventura


Nota del autor: Por si acaso el guión La Apacheta no existe. No ha sido presentado a ningún concurso. Esta es una ficción. Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.

Labels:

Saturday, June 30, 2007

CONTINÚA LA DISCUSIÓN SOBRE NUESTRO CINE

Christian Wiener, ex miembro del CONACINE y también de otros gremios cinematográficos, contribuye al diálogo necesario sobre la situación de nuestro cine y nos envía un comentario lúcido y que merece una vitrina especial. Como anota al final, es verdad, en un momento nos acercamos a él para iniciar unas conversaciones más continuas y que se enfriaron por circunstancias especiales. Hoy, en un momento distinto, esperamos que podamos llevar a cabo todo lo que se nos está quedando pendiente.
*

Me parece muy bien y felicito a la gente de la cinefilia no es patriota por la iniciativa de impulsar una discusión seria y (espero) abierta sobre los problemas de fondo del cine peruano, la ley, el CONACINE, etc. Y saludo el texto bastante interesante de Carlos Fernández sobre la situación actual del cine nacional y algunas propuestas iniciales que ensaya para empezar a cambiar las cosas. Con algunas de las cuales concuerdo y otras, tengo reparos y discrepancias, que bien podríamos debatir de manera pública, franca, si se presenta la oportunidad.
Lamentablemente una de las peores cosas que ha venido a sucederle al ambiente cinematográfico nacional, como en otros ámbitos de nuestro país, es un creciente clima de desconfianza, intrigas, descalificación personal, adjetivaciones, ataque menudo y anónimos (como algunas descargas en este blog), además de la infaltable cuota de cinismo posmoderno; que expresan un innegable y entendible clima de frustración y resentimientos de muchos sectores –especialmente jóvenes- ante lo que sucede en nuestro cine a todo nivel; pero que ha terminado por invalidar cualquier posibilidad de conversación e intercambio de opiniones serias en el sector, reemplazándolo por los insultos, insinuaciones y calificativos que vienen convirtiendo al medio en un creciente dialogo de sordos y atrincheramiento de posiciones.
Por eso fue que se frustró la reunión de cineastas que propuso el año pasado Augusto Tamayo en Cinemaperú, y que muchos apoyamos e insistimos en ella. Pero no es cierto que todos la apoyaron. La SPIA, de la que forma parte el señor Fernández, se opuso públicamente a ella, y luego trato de matizar su posición, pero en el fondo, siendo un gremio, no hizo ni propicio nada para que fuera posible. Fue esta misma asociación, o sus directivos, quienes lanzaron una grave acusación contra ex directivos de CONACINE, acusándolos de supuestos actos corruptos en el caso IBERMEDIA. Y cuando la mesa directiva del CONACINE, de la que formaba parte el señor Fernández, tuvo que admitir tras larga espera que esos cargos eran infundados, de la SPIA no escuchamos ni siquiera una disculpa, como si de las honras de las personas se pudieran trajinar con impunidad, como en los tiempos de Montesinos.
Por mi parte, y nunca lo he ocultado, yo tengo discrepancias con muchos de los conceptos y planteamientos respecto a la “industria del audiovisual” de Jorge Delgado, y que refrenda Fernández; pero nunca he debatido insultando, descalificando a los que me precedieron por su edad u origen, ni con aires mesiánicos de tener la formula para salvar al cine nacional. Yo asumo mis responsabilidades, y lo que se hizo bien y mal cuando tuve la oportunidad de ocupar cargos directivos en el gremio y el CONACINE.
Soy consciente de que tal vez se pudo hacer mucho más, si también se hubiera tenido más apoyo y menos indiferencia de la gente, pero ahí esta lo hecho, y no me siento ni superior ni inferior a nadie por eso. En fin, no quiero seguir alargando más este comentario, y pido disculpas por las referencias personales, y nuevamente invito a retomar la idea de la reunión abierta y la discusión entre los cineastas, agremiados y no agremiados.
Fernando Vílchez no me desmentirá que hace un buen tiempo me sugirió para participar en una mesa de debate sobre el cine nacional y que le dije cuando gusten, que fijarán fecha y lugar. Pero otra vez, quedo en nada. Espero que ahora si se pueda llevar a cabo, al igual que la reunión.
Gracias por el espacio. Saludos,
Christian Wiener

Labels:

Friday, June 29, 2007

SOBRE EL DIAGNÓSTICO DEL CINE PERUANO


PARA AFINAR LA PUNTERÍA


A la memoria de Fabián Bielinsky,

a un año de su partida


Hace unos días se publicaron las opiniones del ex miembro de la Mesa Directiva del CONACINE, Carlos Fernández, acerca de su mirada sobre el cine peruano actual. Estas ideas son, aún, preliminares y Fernández seguramente las ampliará con el tiempo, ahora que se ha vuelto un integrante más de esta página. A la espera de mayores precisiones en sus conceptos, creo que vale la pena hacer algunos breves comentarios desde ahora. Si no ha leído el texto, lo encontrará dos textos más abajo o puede hacer click en la siguiente dirección:




En varios puntos, uno puede estar de acuerdo con él. Hace unos días acaba de realizarse otra premiación del CONACINE y llegan a mis oídos comentarios de algunos participantes: "Será para el siguiente premio". Lamentablemente, en este aspecto no hay ninguna variación. Las películas viven de ser elegidas por un jurado. A menos, claro, que sean financiadas por algún dudoso gentilhombre.


Sin embargo, las opiniones de Carlos nos pueden resultar extrañas a algunas personas que creemos que el paso más importante para que nuestra cinematografía empiece a tener una resonancia no individual, sino a nivel de conjunto, ese paso está centrado en la renovación de ideas, de lenguaje y de metas en los propios cineastas peruanos y no aspirando a un cine de género que, supuestamente, va a asegurar una taquilla que les permita, después, hacer su "cine de autor".


Si el cine más importante de nuestra región -el cine argentino- ha alcanzado la plataforma que hoy tiene, lo ha hecho, primero, por la capacidad de exploración y desenfado que sacudió en un momento determinado a los cineastas de ese país. Esto, desde luego, no es lo único que sucedió en ese país. La nueva generación argentina de entonces parte de una Escuela de Cine particular, con un Estado que tiene conciencia del cine como arte y difusor, con productores que arriesgan por proyectos lejos del esquema del "cine de género". Y, al mismo tiempo, seguían apareciendo películas argentinas de lo más accesible para cualquier público.


Sé que esta es, también, una mirada rápida para describir todo lo que sucedió en Argentina en esos años, pero sirve para darnos una idea y alcanzar la siguiente pregunta: ¿Qué hacer para que en nuestro cine nazca Lucrecia Martel, por un lado, y Daniel Burman, por el otro? O mejor, ¿cómo conseguir que aparezca en nuestro país un Fabián Bielinsky, conjunción inexplicable de ese "cine de género" y las obsesiones más personales?


No creo que la respuesta esté en lanzarse a pensar en lo que el público quiere. Eso está bien para ciertas empresas productoras y ciertos cineastas que sí buscan precisamente eso -y no hay en mis palabras una mirada por sobre el hombro a las personas que busquen hacer dinero de sus películas-. Si en caso alguien quiere hacer un cine personal o un cine de género (para nosotros, una contraposición, al parecer), que llegue a sus máximos límites al intentarlo. En lo que sí tiene razón Fernández es que ese cine de autor aún no llega a la profundidad que se requiere para tener una presencia mundial.


Si bien los grandes cineastas de la actualidad afirman que es el instinto lo que guía una filmación, hay que tener en cuenta un concepto claro de lo que se quiere hacer al involucrarse -por años- en un proyecto. Un concepto a nivel intelectual, existencial. Decidir que tu obra va a tratar sobre, por ejemplo, la opresión, o la soledad, o el tiempo, o el arte mismo. ¿Cuántos de nuestros cineastas pueden elegir un tema tan personal -y por eso mismo tan universal- y en esa línea ver qué manera de filmar le conviene al tema en cuestión?


Y, sin embargo, está la sensación de que nuestros cineastas pueden elegir hablar del amor, de la muerte, de la justicia social, de la infancia... y todo filmarlo de la misma manera. Recién, desde hace pocos años, existe un aún tímido deseo de vincular el tratamiento visual con el tema por desarrollar. Y, pensándolo bien, esto no creo que sea una única exigencia para aquél que quiera hacer un cine personal e intimista, sino para aquél que aspire a realizar la obra que desee.


Es cierto que si se crea una empresa que quiera dedicarse al cine, debe actuar con la seriedad de una empresa y hacer estudios de mercado y pensar en cómo agradar al público para, de esa manera, asegurar la producción de su siguiente obra y así no tener que vivir de la enseñanza o la publicidad. Creo que hay que saludar a quienes piensan de esa manera. Hay que recordarles, también, que existen otros aspectos por profundizar, más allá del mercado. Y esto va a ocurrir cuando, finalmente, una comunidad madura pueda sentarse a discutir sin cargas emocionales ni recelos en las espaldas.



Fernando Vílchez R.

Labels: ,

Tuesday, June 26, 2007

CINE PERUANO: UN DIAGNÓSTICO



Damos la bienvenida a Carlos Fernández, docente cinematográfico y ex miembro de la Mesa Directiva de CONACINE, quien a partir de esta semana expondrá los temas que urgen discutir dada la situación del cine peruano. Empieza en esta ocasión, con una mirada global sobre distintos puntos que pueden incomodar a más de una persona, pero que seguramente originará alguna saludable discusión.



LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA



* * *


Nuestra situación


La situación de la producción de películas en el Perú sigue exactamente igual a años atrás. Solamente si tienes dinero, haces tu película. No hay una infraestructura que le permita a una persona con un proyecto bajo el brazo realizar un largometraje.

Esto corresponde al letargo en el que estamos: los gremios no funcionan y el CONACINE es simplemente un organizador de concursos. Todo lo que el año pasado se ha estado discutiendo -una Mesa Redonda entre cineastas, plantear proyectos para una nueva Ley del Cine-, todo ha quedado en el aire y las consecuencias son visibles: ¿cuántos largos se han estrenado este año? Ninguno. Y también se ha reducido el número de los largos en producción.

Lo lamentable es que estamos en un letargo sin tener por qué estarlo. El Perú tendría que tener ya una industria cinematográfica porque tiene ventajas comparativas sobre otros países de América Latina. A pesar de eso, nuestro cine, lamentablemente, descansa en IBERMEDIA, en los concursos de CONACINE. Es decir, no se sostiene en sí mismo.



Líderes

No hay liderazgo. Los referentes del cine nacional, es decir, los cineastas que tienen una actividad más o menos continua y han logrado éxitos principalmente afuera, no han tenido el liderazgo de ir delante de un movimiento que conduzca a la institucionalización de una industria cinematográfica. Cada uno ahora está en su proyecto personal, intentando un cine de autor que, bueno, está muy bien buscarlo.

Desde luego, a algunas personas, a quienes les ha ido bien en el cine, tampoco les interesa mucho promover esta industria. Es como un comerciante que se pregunta “si yo estoy vendiendo jarrones a un sol, ¿para qué voy a ayudar al resto? ¿para que mis precios bajen?”

Nadie quiere arriesgar. El que ya tiene un nombre porque ha ganado algún premio, no se va a arriesgar a hacer un tipo de películas diferente al que ha hecho, porque le puede ir mal y su nombre se cae. Y el que al principio arriesgó y ganó, ahora ya no quiere arriesgar porque ahora ya no se puede perder.

Lamentablemente, el cine en el Perú es visto como un arte, como un lenguaje y nada más. No es visto como una industria. Esta mirada implica un liderazgo que ni los cineastas ni el CONACINE han podido alcanzar. Al final, todo queda en lo mismo, es decir, intentos individuales.



Comunidad Cinematográfica

En el registro de CONACINE están inscritas unas 200 empresas. Y entre técnicos, productores, artistas y directores, más o menos unas 500 personas. Pero cada vez que hay elecciones –hechas vía correo electrónico además- no participa ni la cuarta parte. Es una muestra clara de que no existe consenso gremial, no existe una idea de comunidad cinematográfica.

Un proyecto se realiza mediante planes y objetivos. Nuestra comunidad –si existe- no ha sido capaz de sentarse en una mesa y plantear una modificación a corto, mediado y largo plazo. Por ejemplo, decidirse y decir “el próximo año nos comprometemos, haremos lo posible para estrenar ocho largos, sí o sí. ¿Quién tiene posibilidades de conseguir el dinero?” Y buscar entre varios los operadores económicos, o sea, la gente que está conectada a los mercados de inversión. Eso no existe. Nunca se han planteado metas comunes y, en ese caso, una vez más, solamente el que tiene dinero hace su película. O el que gana el concurso.

Las empresas cinematográficas no viven del cine, sino de la publicidad, lo cual es extraño. Si creas una empresa debes tener en mente el objetivo natural de una empresa: dar un servicio y, a cambio, ganar dinero. ¿Cuántas empresas cinematográficas viven de hacer largos? Puedes contarlas con una mano y te sobran dedos.

Además, es increíble que las productoras busquen asociarse con otras empresas de afuera y no con las mismas empresas peruanas. Obviamente se hace porque es más fácil postular a un cupo de IBERMEDIA, ¡pero no todas las películas van a postular a IBERMEDIA! Acá hay productoras que están muy bien equipadas. Tienen todo. Hay técnicos muy buenos que han trabajado en Cuba, en Hollywood, en Brasil. No hay problema en eso. Entonces, ¿por qué no asociarnos? ¿Por qué no se juntan las productoras más importantes? La única sociedad que recuerdo fue la de Francisco Lombardi con Augusto Tamayo en La fuga del chacal. Fue bastante exitosa. Luego, no ha ocurrido nuevamente.

A propósito, el año pasado en Cinemaperú hubo un enfrentamiento terrible, lo que demostró que no existe ningún tipo de unidad. No hay un concepto de qué es lo que queremos como grupo. Cuando Augusto Tamayo lanzó su idea de reunión de cineastas, todo el mundo dijo que sí. Ha pasado medio año y a nadie le interesó que no se haya dado.

Nuestros Cineastas

Nuestro cine es un cine que gana premios pero no gana taquilla. Se habla de los más de cuarenta premios que ha tenido nuestro cine en el mundo, pero ¿cuántas de esas películas han obtenido una taquilla decente? ¡Y eso es lo que retroalimenta el cine! A muchos les revolverá el estómago leer esto, pero lo cierto es que no existe ninguna cinematografía importante –ni la francesa, ni la iraní, ni la húngara- que no responda a la taquilla. Es la taquilla la que te permite, finalmente, que puedas dedicarte a hacer más películas de autor, de manera más libre, más artística, y sin tener que someterte a dictados políticos como los de IBERMEDIA.

(No digo que no exista transparencia en estos concursos, sino que nunca me va a constar que todos los proyectos que han sido apoyados por IBERMEDIA han sido de verdad los mejores. Siempre hay manejos políticos en la mesa.)

Supongamos que, de acuerdo, sigamos adelante con el cine de autor. Al menos que se hagan buenas películas de autor, ¿no? Por lo visto hasta ahora en nuestro país, es un cine muy mediocre. Yo no he visto en los últimos diez o quince años una película que se equipare ni a Bergman ni a Jodorowski ni a cualquier nombre mayor o menor que puedas mencionar. ¿Para eso quieren ser “autores”?

Y luego se reúnen dos veces al año para hablar de cine. Se dicen muchas cosas cuando se discute sobre el cine nacional, pero nadie dice la palabra clave: mercado. Nadie habla de eso.

Yo no digo que uno no deba hacer cine de autor. Pero, ¿no hay cineastas y productores que quieran hacer cine comercial? Muchos de mis alumnos se preguntan el por qué de no intentar hacer cine de terror, de acción, comedias románticas. Repetir el vano intento del cine de autor no ha funcionado. No lo digo porque a mí me parezca o me guste esa situación, sino por lo que opina gran cantidad de personas: las películas peruanas son malas.

Así que dentro de esta mirada, hay una responsabilidad del cineasta. En el Perú no basta con pensar “es la película que yo quiero hacer y haré lo que me dé la gana”. No. Existen responsabilidades con la comunidad y con la sociedad. Porque acá, en el Perú, hay tantas carencias que tú te vuelves el líder de un grupo y les estás dando trabajo a varios y estás siendo portador de una voz importante y te vuelves cronista de tu sociedad. Eso hay que asumirlo. Y el cine comercial también pertenece a un movimiento, también tiene una ideología, también puede estar inmerso en una corriente filosófica. Hay películas comerciales que son excelentes, así como no todo el cine de autor es bueno (algunas son terribles).



Planificación

Cuando tú le preguntas a la gente de cine: ¿por qué tenemos estos problemas?, te pueden hablar de cualquier cosa, menos de lo principal, que es cómo generar dinero para hacer más películas y poder vivir de este trabajo.

Para poder hacer dinero tú tienes que hacer un trabajo de mercado. Si tú observas a los artesanos, ellos saben perfectamente los gustos de sus clientes y saben cuánto se vendió el año pasado. ¿Alguna empresa cinematográfica ha contratado a una encuestadora para que pregunte por la calle cuáles son los gustos de la gente? ¿Le han preguntado al público qué películas quisieran que se hiciera? ¿Si les gusta su cine o no y por qué? Nunca la comunidad se ha tomado el trabajo de contratar a Apoyo, por ejemplo, para saber dónde estamos parados.

Si yo soy productor o empresario no puedo producir sin saber cuál es mi mercado. Para eso necesito conocer cuál es mi gente. Si no conozco los gustos de mis espectadores, voy a realizar una película según lo que a mí me gusta o lo que yo creo que va a gustar. Y luego, historia conocida, viene el fracaso.



Otras carencias

Tampoco hay productores. ¿Cuántas personas en la comunidad se dedican a conseguir dinero para las producciones? Las puedes contar con la mano también: Garrido Lecca, Carbajal, Pinky, Nathalie Hendrickx . Punto. Cuatro personas para doscientas empresas.

También necesitamos operadores políticos. Es decir, personas que estén metidas en los partidos políticos y se preocupen por cimentar un espacio desde arriba. Es por eso que a CONACINE nadie le hace caso en el gobierno y nos siguen dando un presupuesto irrisorio. Si no hay nadie en los partidos, todo seguirá igual pues ya sabemos que al gobierno de turno le va a importar muy poco nuestra situación. No hay nadie en el Parlamento que hable de cine siquiera.

También hay una evidente carencia en los guiones. En el Perú existen tantos temas que no se tocan y que es exigido por un mercado amplio. Por ejemplo, preguntémonos: ¿Por qué nos conocen afuera? La respuesta es obvia. La siguiente pregunta sería: ¿Cuántas películas sobre los incas se han hecho en el Perú? Las personas más famosas del mundo vienen al Perú, pero no a Lima, sino a Cuzco, porque hay una fijación con nuestra cultura inca. Hay que revisar qué nos interesa a nosotros y qué le interesa al extranjero de nosotros. Uno ve una película china y sale fascinado, sea un drama o una película de acción. Y es por su calidad y también porque explotan lo que es de ellos y que no es de nadie más. En ese sentido, preguntémonos, ¿qué es lo que es estrictamente nuestro y de nadie más? Responder eso es bien fácil. Y, sin embargo, a nadie se le ocurre hacer una película sobre ello.

Por último, para crear el movimiento que nuestro cine necesita, la prensa cinematográfica también es importante. Lamentablemente, acá la prensa es muy light. Se supone que son personas que gustan del cine, pero no hacen sino discutir películas con una lectura convencional y a nadie se le ocurre poner los principales temas en discusión. Y, la verdad, no se puede ser tan conservador en una situación como la nuestra. Además, ¿qué es lo que se trata de conservar?



CONACINE

Creo que debe haber algunos ajustes en la estructura del CONACINE. En la Mesa Directiva debería estar un miembro de la Cancillería. Ya está probado que el cine es un negocio de exportación y es un negocio de imagen, y en otros países la Cancillería participa activamente de esto. Perfectamente podría ocurrir lo mismo en nuestro país.

Tampoco hay nadie de prensa en el CONACINE. Uno de los asientos debería, creo yo, estar destinado a alguien de este rubro, dado que la prensa tiene canales de comunicación y da luces sobre por dónde se puede ir. Además, ya es hora que hagan algo también.

Además debería haber cambios en los períodos. Los directivos son elegidos por un año y muchas veces ocurre que se pasa el primer semestre aprendiendo cómo funciona el CONACINE y el segundo semestre no te da chance de avanzar todo lo que uno quisiera. Creo que el período debería aumentarse a dos años.




PRIMERAS CONCLUSIONES

Lo que nos está pasando en el cine es lo que nos pasa en el fútbol. Tenemos buenos futbolistas y siempre quedamos últimos. Aquí tenemos cineastas que ganan premio, pero que no hacen taquilla. Necesitamos una mirada global, un trabajo de equipo. si nos fijamos los aspectos individualmente, el panorama no parece tan terrible, ¿no? Hasta nos lo pueden pintar bien. Pero echemos una mirada amplia y notamos que todo es medio desolador.

Para el nacimiento de este cine no podemos alegrarnos con hacer un cine sesgado, hecho a espaldas de su propio público. ¿Cuándo es que los novelistas latinoamericanos empezaron a ser conocidos a nivel mundial? Cuando escribieron novelas de cara a su gente. Cuando García Márquez, Octavio Paz, Vargas Llosa y los demás escribieron sobre su propia gente y sus realidades, ahí es que conquistaron Europa y al resto del mundo.

Me preocupa que habiendo tantos temas por discutir y por reclamar, no hayan reuniones de discusión. Yo comprendo que una persona puede estar dedicada a su proyecto a tiempo completo, pero la comunidad cinematográfica son más de quinientas personas. No todos tienen proyectos pendientes.

Desde luego, todo esto depende de la lectura que uno tenga, de qué significa el cine para ti, de qué significa tu profesión para ti. Pero acá a nuestros cineastas les gusta mucho la idea de ser artistas pero no les interesa la idea de ser empresarios, y por eso nuestro cine termina siendo un cine artesanal, que se hace con los dientes, a pesar de estar ya en una era de globalización.

Hacemos películas para agradar a la gente de afuera, de los festivales, pero no lo hacemos pensando en la gente de adentro, los que nos van a brindar la posibilidad de continuar con nuestra actividad. Es sabido que, mientras más éxito tengas en tu país, mayor interés vas a causar afuera. Hay que pensar también en eso.


Carlos Fernández

Labels: