LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Tuesday, June 26, 2007

CINE PERUANO: UN DIAGNÓSTICO



Damos la bienvenida a Carlos Fernández, docente cinematográfico y ex miembro de la Mesa Directiva de CONACINE, quien a partir de esta semana expondrá los temas que urgen discutir dada la situación del cine peruano. Empieza en esta ocasión, con una mirada global sobre distintos puntos que pueden incomodar a más de una persona, pero que seguramente originará alguna saludable discusión.



LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA



* * *


Nuestra situación


La situación de la producción de películas en el Perú sigue exactamente igual a años atrás. Solamente si tienes dinero, haces tu película. No hay una infraestructura que le permita a una persona con un proyecto bajo el brazo realizar un largometraje.

Esto corresponde al letargo en el que estamos: los gremios no funcionan y el CONACINE es simplemente un organizador de concursos. Todo lo que el año pasado se ha estado discutiendo -una Mesa Redonda entre cineastas, plantear proyectos para una nueva Ley del Cine-, todo ha quedado en el aire y las consecuencias son visibles: ¿cuántos largos se han estrenado este año? Ninguno. Y también se ha reducido el número de los largos en producción.

Lo lamentable es que estamos en un letargo sin tener por qué estarlo. El Perú tendría que tener ya una industria cinematográfica porque tiene ventajas comparativas sobre otros países de América Latina. A pesar de eso, nuestro cine, lamentablemente, descansa en IBERMEDIA, en los concursos de CONACINE. Es decir, no se sostiene en sí mismo.



Líderes

No hay liderazgo. Los referentes del cine nacional, es decir, los cineastas que tienen una actividad más o menos continua y han logrado éxitos principalmente afuera, no han tenido el liderazgo de ir delante de un movimiento que conduzca a la institucionalización de una industria cinematográfica. Cada uno ahora está en su proyecto personal, intentando un cine de autor que, bueno, está muy bien buscarlo.

Desde luego, a algunas personas, a quienes les ha ido bien en el cine, tampoco les interesa mucho promover esta industria. Es como un comerciante que se pregunta “si yo estoy vendiendo jarrones a un sol, ¿para qué voy a ayudar al resto? ¿para que mis precios bajen?”

Nadie quiere arriesgar. El que ya tiene un nombre porque ha ganado algún premio, no se va a arriesgar a hacer un tipo de películas diferente al que ha hecho, porque le puede ir mal y su nombre se cae. Y el que al principio arriesgó y ganó, ahora ya no quiere arriesgar porque ahora ya no se puede perder.

Lamentablemente, el cine en el Perú es visto como un arte, como un lenguaje y nada más. No es visto como una industria. Esta mirada implica un liderazgo que ni los cineastas ni el CONACINE han podido alcanzar. Al final, todo queda en lo mismo, es decir, intentos individuales.



Comunidad Cinematográfica

En el registro de CONACINE están inscritas unas 200 empresas. Y entre técnicos, productores, artistas y directores, más o menos unas 500 personas. Pero cada vez que hay elecciones –hechas vía correo electrónico además- no participa ni la cuarta parte. Es una muestra clara de que no existe consenso gremial, no existe una idea de comunidad cinematográfica.

Un proyecto se realiza mediante planes y objetivos. Nuestra comunidad –si existe- no ha sido capaz de sentarse en una mesa y plantear una modificación a corto, mediado y largo plazo. Por ejemplo, decidirse y decir “el próximo año nos comprometemos, haremos lo posible para estrenar ocho largos, sí o sí. ¿Quién tiene posibilidades de conseguir el dinero?” Y buscar entre varios los operadores económicos, o sea, la gente que está conectada a los mercados de inversión. Eso no existe. Nunca se han planteado metas comunes y, en ese caso, una vez más, solamente el que tiene dinero hace su película. O el que gana el concurso.

Las empresas cinematográficas no viven del cine, sino de la publicidad, lo cual es extraño. Si creas una empresa debes tener en mente el objetivo natural de una empresa: dar un servicio y, a cambio, ganar dinero. ¿Cuántas empresas cinematográficas viven de hacer largos? Puedes contarlas con una mano y te sobran dedos.

Además, es increíble que las productoras busquen asociarse con otras empresas de afuera y no con las mismas empresas peruanas. Obviamente se hace porque es más fácil postular a un cupo de IBERMEDIA, ¡pero no todas las películas van a postular a IBERMEDIA! Acá hay productoras que están muy bien equipadas. Tienen todo. Hay técnicos muy buenos que han trabajado en Cuba, en Hollywood, en Brasil. No hay problema en eso. Entonces, ¿por qué no asociarnos? ¿Por qué no se juntan las productoras más importantes? La única sociedad que recuerdo fue la de Francisco Lombardi con Augusto Tamayo en La fuga del chacal. Fue bastante exitosa. Luego, no ha ocurrido nuevamente.

A propósito, el año pasado en Cinemaperú hubo un enfrentamiento terrible, lo que demostró que no existe ningún tipo de unidad. No hay un concepto de qué es lo que queremos como grupo. Cuando Augusto Tamayo lanzó su idea de reunión de cineastas, todo el mundo dijo que sí. Ha pasado medio año y a nadie le interesó que no se haya dado.

Nuestros Cineastas

Nuestro cine es un cine que gana premios pero no gana taquilla. Se habla de los más de cuarenta premios que ha tenido nuestro cine en el mundo, pero ¿cuántas de esas películas han obtenido una taquilla decente? ¡Y eso es lo que retroalimenta el cine! A muchos les revolverá el estómago leer esto, pero lo cierto es que no existe ninguna cinematografía importante –ni la francesa, ni la iraní, ni la húngara- que no responda a la taquilla. Es la taquilla la que te permite, finalmente, que puedas dedicarte a hacer más películas de autor, de manera más libre, más artística, y sin tener que someterte a dictados políticos como los de IBERMEDIA.

(No digo que no exista transparencia en estos concursos, sino que nunca me va a constar que todos los proyectos que han sido apoyados por IBERMEDIA han sido de verdad los mejores. Siempre hay manejos políticos en la mesa.)

Supongamos que, de acuerdo, sigamos adelante con el cine de autor. Al menos que se hagan buenas películas de autor, ¿no? Por lo visto hasta ahora en nuestro país, es un cine muy mediocre. Yo no he visto en los últimos diez o quince años una película que se equipare ni a Bergman ni a Jodorowski ni a cualquier nombre mayor o menor que puedas mencionar. ¿Para eso quieren ser “autores”?

Y luego se reúnen dos veces al año para hablar de cine. Se dicen muchas cosas cuando se discute sobre el cine nacional, pero nadie dice la palabra clave: mercado. Nadie habla de eso.

Yo no digo que uno no deba hacer cine de autor. Pero, ¿no hay cineastas y productores que quieran hacer cine comercial? Muchos de mis alumnos se preguntan el por qué de no intentar hacer cine de terror, de acción, comedias románticas. Repetir el vano intento del cine de autor no ha funcionado. No lo digo porque a mí me parezca o me guste esa situación, sino por lo que opina gran cantidad de personas: las películas peruanas son malas.

Así que dentro de esta mirada, hay una responsabilidad del cineasta. En el Perú no basta con pensar “es la película que yo quiero hacer y haré lo que me dé la gana”. No. Existen responsabilidades con la comunidad y con la sociedad. Porque acá, en el Perú, hay tantas carencias que tú te vuelves el líder de un grupo y les estás dando trabajo a varios y estás siendo portador de una voz importante y te vuelves cronista de tu sociedad. Eso hay que asumirlo. Y el cine comercial también pertenece a un movimiento, también tiene una ideología, también puede estar inmerso en una corriente filosófica. Hay películas comerciales que son excelentes, así como no todo el cine de autor es bueno (algunas son terribles).



Planificación

Cuando tú le preguntas a la gente de cine: ¿por qué tenemos estos problemas?, te pueden hablar de cualquier cosa, menos de lo principal, que es cómo generar dinero para hacer más películas y poder vivir de este trabajo.

Para poder hacer dinero tú tienes que hacer un trabajo de mercado. Si tú observas a los artesanos, ellos saben perfectamente los gustos de sus clientes y saben cuánto se vendió el año pasado. ¿Alguna empresa cinematográfica ha contratado a una encuestadora para que pregunte por la calle cuáles son los gustos de la gente? ¿Le han preguntado al público qué películas quisieran que se hiciera? ¿Si les gusta su cine o no y por qué? Nunca la comunidad se ha tomado el trabajo de contratar a Apoyo, por ejemplo, para saber dónde estamos parados.

Si yo soy productor o empresario no puedo producir sin saber cuál es mi mercado. Para eso necesito conocer cuál es mi gente. Si no conozco los gustos de mis espectadores, voy a realizar una película según lo que a mí me gusta o lo que yo creo que va a gustar. Y luego, historia conocida, viene el fracaso.



Otras carencias

Tampoco hay productores. ¿Cuántas personas en la comunidad se dedican a conseguir dinero para las producciones? Las puedes contar con la mano también: Garrido Lecca, Carbajal, Pinky, Nathalie Hendrickx . Punto. Cuatro personas para doscientas empresas.

También necesitamos operadores políticos. Es decir, personas que estén metidas en los partidos políticos y se preocupen por cimentar un espacio desde arriba. Es por eso que a CONACINE nadie le hace caso en el gobierno y nos siguen dando un presupuesto irrisorio. Si no hay nadie en los partidos, todo seguirá igual pues ya sabemos que al gobierno de turno le va a importar muy poco nuestra situación. No hay nadie en el Parlamento que hable de cine siquiera.

También hay una evidente carencia en los guiones. En el Perú existen tantos temas que no se tocan y que es exigido por un mercado amplio. Por ejemplo, preguntémonos: ¿Por qué nos conocen afuera? La respuesta es obvia. La siguiente pregunta sería: ¿Cuántas películas sobre los incas se han hecho en el Perú? Las personas más famosas del mundo vienen al Perú, pero no a Lima, sino a Cuzco, porque hay una fijación con nuestra cultura inca. Hay que revisar qué nos interesa a nosotros y qué le interesa al extranjero de nosotros. Uno ve una película china y sale fascinado, sea un drama o una película de acción. Y es por su calidad y también porque explotan lo que es de ellos y que no es de nadie más. En ese sentido, preguntémonos, ¿qué es lo que es estrictamente nuestro y de nadie más? Responder eso es bien fácil. Y, sin embargo, a nadie se le ocurre hacer una película sobre ello.

Por último, para crear el movimiento que nuestro cine necesita, la prensa cinematográfica también es importante. Lamentablemente, acá la prensa es muy light. Se supone que son personas que gustan del cine, pero no hacen sino discutir películas con una lectura convencional y a nadie se le ocurre poner los principales temas en discusión. Y, la verdad, no se puede ser tan conservador en una situación como la nuestra. Además, ¿qué es lo que se trata de conservar?



CONACINE

Creo que debe haber algunos ajustes en la estructura del CONACINE. En la Mesa Directiva debería estar un miembro de la Cancillería. Ya está probado que el cine es un negocio de exportación y es un negocio de imagen, y en otros países la Cancillería participa activamente de esto. Perfectamente podría ocurrir lo mismo en nuestro país.

Tampoco hay nadie de prensa en el CONACINE. Uno de los asientos debería, creo yo, estar destinado a alguien de este rubro, dado que la prensa tiene canales de comunicación y da luces sobre por dónde se puede ir. Además, ya es hora que hagan algo también.

Además debería haber cambios en los períodos. Los directivos son elegidos por un año y muchas veces ocurre que se pasa el primer semestre aprendiendo cómo funciona el CONACINE y el segundo semestre no te da chance de avanzar todo lo que uno quisiera. Creo que el período debería aumentarse a dos años.




PRIMERAS CONCLUSIONES

Lo que nos está pasando en el cine es lo que nos pasa en el fútbol. Tenemos buenos futbolistas y siempre quedamos últimos. Aquí tenemos cineastas que ganan premio, pero que no hacen taquilla. Necesitamos una mirada global, un trabajo de equipo. si nos fijamos los aspectos individualmente, el panorama no parece tan terrible, ¿no? Hasta nos lo pueden pintar bien. Pero echemos una mirada amplia y notamos que todo es medio desolador.

Para el nacimiento de este cine no podemos alegrarnos con hacer un cine sesgado, hecho a espaldas de su propio público. ¿Cuándo es que los novelistas latinoamericanos empezaron a ser conocidos a nivel mundial? Cuando escribieron novelas de cara a su gente. Cuando García Márquez, Octavio Paz, Vargas Llosa y los demás escribieron sobre su propia gente y sus realidades, ahí es que conquistaron Europa y al resto del mundo.

Me preocupa que habiendo tantos temas por discutir y por reclamar, no hayan reuniones de discusión. Yo comprendo que una persona puede estar dedicada a su proyecto a tiempo completo, pero la comunidad cinematográfica son más de quinientas personas. No todos tienen proyectos pendientes.

Desde luego, todo esto depende de la lectura que uno tenga, de qué significa el cine para ti, de qué significa tu profesión para ti. Pero acá a nuestros cineastas les gusta mucho la idea de ser artistas pero no les interesa la idea de ser empresarios, y por eso nuestro cine termina siendo un cine artesanal, que se hace con los dientes, a pesar de estar ya en una era de globalización.

Hacemos películas para agradar a la gente de afuera, de los festivales, pero no lo hacemos pensando en la gente de adentro, los que nos van a brindar la posibilidad de continuar con nuestra actividad. Es sabido que, mientras más éxito tengas en tu país, mayor interés vas a causar afuera. Hay que pensar también en eso.


Carlos Fernández

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9 Comments:

  • At 10:39 PM, Anonymous Anonymous said…

    "Solamente si tienes dinero, haces tu película. "

    Y solo si tienes dinero, te vistes o comes. De lo contrario, vives de LA CARIDAD! El cine peruano, siempre pidiendo plata. Aprendan de los cineastas americanos que utilizan sus tarjetas de credito o venden sus carros e hipotecan sus casas para hacer peliculas...

     
  • At 1:18 PM, Anonymous Anonymous said…

    ¿Hasta cuándo vamos a seguir con el complejo de Adán? Fernández dice verdades porque son lugares comunes que no incomodan a nadie. Como dice, Tamayo y otros ya dijeron esas cosas y no se ha querido oírlos. Ya basta de diagnósticos clichés. Necesitamos pasar a la acción. Lo que sí puede hacer Fernández -quizá debió hacerlo cuando estuvo en Conacine- o alguien verdaderamente joven es buscar el famoso diálogo. ¿La cinefilia podría ser patriota alguna vez y dejar el cinismo impostado? Digo, mejor ser patriota que francotirador (ojo que a Bayly le dicen palomilla de ventana).

     
  • At 5:25 PM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    Si bien algunas de las ideas expresadas por Fernández son repetitivas, quizá sea necesario volverlas a decir una y otra vez.

    Es cierto, necesitamos pasar a la acción. Para eso coincidimos en que el cinismo, el pesimismo, la ceguera y/o la indiferencia no son las actitudes adecuadas.

    En estos meses de existencia hemos realizado algunos ciclos de cine. Podemos separar un auditorio o un lugar específico para fomentar una reunión, si es que, claro, existe la voluntad.

     
  • At 7:10 PM, Anonymous Anonymous said…

    buena respuesta
    hay que hacerlo porque de eso depende el futuro de nosotros, los jovenes
    los viejos a la tumba y el que ponga piedras en el camino que le caigan con todo (nada de medias tintas)

     
  • At 2:08 PM, Anonymous Anonymous said…

    MUY INTERESANTE EL ANALISIS, MUY LOGICO, PEERO NO DEJA DE SER UN COMENTARIO AL PURO ESTILO DEL COMENTARISTA DE FUTBOL QUE CONSIDERAN TENER LA FORMULA PARA LLEGAR AL MUNDIAL, ES UN ANALISIS FUERA DE LA REALIDAD SOCIAL DE NUESTRO PAIS, Y NO ME REFIERO A DINERO, ME REFIERO A IDEOSINCRASIA. Y COMO DICE EL REFRAN DE ESTE BLOG "DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE" LAMENTABLEMENTE ES VERDAD, PERO ESE NO ES SOLO PROBLEMA DE LOS CINEASTAS... Y QUE ES ESE COMENTARIO SOBRE LAS TARJETAS?, CASAS??, UBIQUESE...

     
  • At 12:46 PM, Anonymous Christian Wiener said…

    Me parece muy bien y felicito a la gente de la cinefilianoespatriota por la iniciativa de impulsar una discusión seria y (espero) abierta sobre los problemas de fondo del cine peruano, la ley, el CONACINE, etc. Y saludo el texto bastante interesante de Carlos Fernández sobre la situación actual del cine nacional y algunas propuestas iniciales que ensaya para empezar a cambiar las cosas. Con algunas de las cuales concuerdo y otras, tengo reparos y discrepancias, que bien podríamos debatir de manera pública, franca, si se presenta la oportunidad. Lamentablemente una de las peores cosas que ha venido a sucederle al ambiente cinematográfico nacional, como en otros ámbitos de nuestro país, es un creciente clima de desconfianza, intrigas, descalificación personal, adjetivaciones, ataque menudo y anónimos (como algunas descargas en este blog), además de la infaltable cuota de cinismo posmoderno; que expresan un innegable y entendible clima de frustración y resentimientos de muchos sectores –especialmente jóvenes- ante lo que sucede en nuestro cine a todo nivel; pero que ha terminado por invalidar cualquier posibilidad de conversación e intercambio de opiniones serias en el sector, reemplazándolo por los insultos, insinuaciones y calificativos que vienen convirtiendo al medio en un creciente dialogo de sordos y atrincheramiento de posiciones. Por eso fue que se frustró la reunión de cineastas que propuso el año pasado Augusto Tamayo en Cinemaperú, y que muchos apoyamos e insistimos en ella. Pero no es cierto que todos la apoyaron. La SPIA, de la que forma parte el señor Fernández, se opuso públicamente a ella, y luego trato de matizar su posición, pero en el fondo, siendo un gremio, no hizo ni propicio nada para que fuera posible. Fue esta misma asociación, o sus directivos, quienes lanzaron una grave acusación contra ex directivos de CONACINE, acusándolos de supuestos actos corruptos en el caso IBERMEDIA. Y cuando la mesa directiva del CONACINE, de la que formaba parte el señor Fernández, tuvo que admitir tras larga espera que esos cargos eran infundados, de la SPIA no escuchamos ni siquiera una disculpa, como si de las honras de las personas se pudieran trajinar con impunidad, como en los tiempos de Montesinos. Por mi parte, y nunca lo he ocultado, yo tengo discrepancias con muchos de los conceptos y planteamientos respecto a la “industria del audiovisual” de Jorge Delgado, y que refrenda Fernández; pero nunca he debatido insultando, descalificando a los que me precedieron por su edad u origen, ni con aires mesiánicos de tener la formula para salvar al cine nacional. Yo asumo mis responsabilidades, y lo que se hizo bien y mal cuando tuve la oportunidad de ocupar cargos directivos en el gremio y el CONACINE. Soy consciente de que tal vez se pudo hacer mucho más, si también se hubiera tenido más apoyo y menos indiferencia de la gente, pero ahí esta lo hecho, y no me siento ni superior ni inferior a nadie por eso. En fin, no quiero seguir alargando más este comentario, y pido disculpas por las referencias personales, y nuevamente invito a retomar la idea de la reunión abierta y la discusión entre los cineastas, agremiados y no agremiados. Fernando Vílchez no me desmentirá que hace un buen tiempo me sugirió para participar en una mesa de debate sobre el cine nacional y que le dije cuando gusten, que fijarán fecha y lugar. Pero otra vez, quedo en nada. Espero que ahora si se pueda llevar a cabo, al igual que la reunión.

    Gracias por el espacio,

    Saludos,

    Christian Wiener

     
  • At 9:28 AM, Anonymous Anonymous said…

    Cuantas veces hay que repetir para que se entienda que ninguna cinematografia de Europa o America Latina vive de la taquilla. Ninguna. Todas existen por fondos del Estado. Y dejense de la tontera de lo de ser joven o viejo, eso no tiene nada que ver con la habilidad de hacer cine o sacar leyes.

     
  • At 11:32 PM, Blogger Jorge Federico said…

    No se porque Fernandez piensa que en otros paises es diferente, en Australia los cineastas igual sufren para conseguir apoyo para hacer sus peliculas y unos cuantos lo conseguin a travez de un concurso parecido al de CONACINE.
    Me parece que hay gente que quiere comparar todo el cine peruano con lo mejor de Europa o Estados Unidos y eso esta mal, una cosa es aspirar a lo mejor y otra es criticar todo lo que no sea del nivel de Bergman. El que la gente no vaya al cine a ver Madeinusa no es culpa de los cineastas, es culpa del publico, que prefiere ir a ver a Bruce Willis y todos sabemos que es imposbile competir con las campañas de publicidad de marketing de Hollywood. Yo he venido siguiendo el cine peruano desde hace 15 años y me parece excelente, en vez de compararnos con Jodorowski o Hollywood, debemos reconocer que en latinoamerica, despues de Brazil, Argentina y Mexico, nuestro cine puede competir muy bien con el de Colombia (en el que hay dinero hasta por gusto) y el de Chile o Uruguay. Jorge Carmona hizo la primera pelicula comercial de acción pero igual los 'criticos' de cine tuercen la boca, entonces,¿ que quieren ? ya sé, lo que sueñan todos los criticos, una pelicula de alto mérito artistico que rompa record de taquilla...Apoyemos nuestro cine, mientras mas peliculas se hagan y mientras mas gente participe, se va a convertir en la industria que tantos deseamos. Por supuesto que el apoyo del gobierno y la prensa es necesario, pero ni el gobierno ni la prensa van a apoyar proyectos que desde este blog, son calificados como 'malos' o 'terribles'. Estoy de acuerdo con el comentario de que seamos patriotas con nuestro cine y mas que todo positivos. Si dejamos que el mercado mande a los cineastas, vamos a terminar con puras peliculas taquilleras sin valor artistico y eso seria, a mi parecer, una tragedia.

     
  • At 11:47 AM, Anonymous Isaac León Frías said…

    El de Fernández es uno de los
    escasísimos textos lúcidos y fundamentados que he leído en este
    blog. Estoy de acuerdo casi en un
    80% de lo que dice y tengo algunas diferencias de percepciòn u opinión en otros. La idea de una
    industria fílmica me parece poco
    realista. Pero, como dice Christian
    Wiener, hay que debatir sobre esos
    temas y no correrle a los debates
    públicos ni desviar los debates
    informáticos hacia asuntos secundarios. Si yo lo he hecho alguna vez ha sido sólo porque las
    respuestas que he recibido los han
    motivado.

     

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