LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Wednesday, October 29, 2008

CEGUERA, DE FERNANDO MEIRELLES (2008) O LA QUIMERA DE LOS HÉROES (DEL CINE LATINOAMERICANO)



Más allá de las tendencias que rigen el cine latinoamericano actual, y que pueden derivar en encasillamientos que siempre resultan relativos, negar que algunos de sus principales referentes se valen de lo más patético de nuestra condición tercermundista para hacer carrera sería un cinismo. El problema, lógicamente, no reside en tal determinación, sino en la forma como ésta se ejecuta. Ya en los sesenta el Cinema Novo brasilero demostró, a partir del retrato crudo pero honesto, con un afán reivindicativo para nada complaciente, que la precariedad alberga una entrañable belleza; no obstante, en los últimos años, la figura se ha invertido, y son más los cineastas que se regodean en la miseria, maquillándola y dándole un aspecto más acorde con nuestra agitada época, que aquellos que buscan llamar la atención sobre ella más allá de lo epidérmico, desde una perspectiva crítica.

Dentro de esa pragmática mayoría destaca Fernando Meirelles, el director de Ciudad de Dios (2002), una de las películas latinoamericanas más controvertidas de los últimos tiempos. Su ultima realización, Ceguera (Blindness), basada en la novela Ensayo sobre la Ceguera de José Saramago, retoma algunos de los tópicos tratados en el filme sobre las favelas, que habían sido matizados por la vocación romántica de su penúltimo trabajo, El Jardinero Fiel (2005), pero en un contexto diferente.





Ceguera no se circunscribe a algún lugar en especial, mucho menos a un régimen político o a una coyuntura social. Sus pretensiones son, acorde con el deseo del Nobel portugués -que cedió los derechos de su obra tras diez años de fallidos intentos-, ecuménicas. Aunque, más allá de las condiciones impuestas por el literato para su realización, su verdadera aspiración es dar cuenta de la degradación humana, sin miramientos ni contemplaciones, no importa si para ello es necesario mostrar un plano cerrado de un cadáver siendo devorado por una jauría, una violación colectiva cuyo origen es una situación forzada e inverosímil o una beligerancia desalmada e irracional.

A partir del relato de una ciudad que de pronto se ve sorprendida por una epidemia que enceguece a las personas sin una razón aparente, y que ‘obliga’ a las autoridades a declarar en cuarentena a los primeros ‘infectados’, recluyéndolos en un hospital que no les ofrece ningún tipo de remedio a su mal, el director brasileño pone en escena un nuevo espectáculo de la miseria, solo que sin niños que juegan a la guerra de verdad, con un enfoque menos nervioso que el que lo caracteriza, pero con recursos igual de efectistas (desenfoques, fundidos en blanco, y demás artificios que pretenden significar el mundo de los ‘ciegos lechosos’), giros narrativos ilógicos (un recluso armado en un centro de máxima seguridad, un invidente natural que nada tiene que ver con la epidemia encerrado junto con los ciegos ‘infectados’) y un tufillo sentencioso (en las voces del oftalmólogo protagonista y el ‘tuerto poeta’) que la aleja de la (irónicamente) festiva Ciudad de Dios.

Quizá Meirelles quiso aprovechar la ocasión que le brindaba la novela de Saramago para ser Pasolini, pero su sensibilidad le alcanzó para emular al Gonzáles Iñárritu de Babel (2006). Y es que el cine, tal como lo manifestara en vida el polifacético cineasta italiano autor de Pocilga (1969), es el único arte capaz de reproducir la realidad, de escribirla por sí misma y con ella misma, sin modificarla. Ceguera pervierte a la realidad y al ser humano hasta convertir a este último en una cruel caricatura de sí mismo; de ahí que su “cinematografía” sea, en cuestión de principios, una quimera.


Diego Cabrera

La Cinefilia No Es Patriota



3 Comments:

  • At 1:42 PM, Anonymous Denial Fernández said…

    Un grupo de jóvenes cineastas latinoamericanos (entre ellos algunos peruanos) está haciendo un largometraje interactivo, el cine ha muerto, adaptemosnos a los nuevos medios.

    http://ezeiza1559.wordpress.com
    un historia de amor interactiva

     
  • At 4:58 PM, Anonymous Anonymous said…

    ESta peli es una decepción total, casi me retiro a la media hora pero me quedé para ver si habia laog rescatable, pero nada. Lo peor fué la fotografía (y eso q la vi en un Cinemark, los que tienen el mejor sistema de proyección en Lima), escenas q cambian de temperatura sin ninguna relación o corelación en la hsitoria, pasan de amariilo normal a rosado white people, los subtitulos solo se pueden leer (Mi novia se quejó por sto) en algunas escenas (tienen bordes negres las letars), en las otras, de predominancia blanca (fundidos) no se lee ni michi. La pobre Julianne Moore, p`rimera vez que me dió "cosa" ver lo salpicada que es en realidad, tenia caquita por todos lados....en fin. Desperdicio de plata, no de timepo, q cuanta mas en estos dias de recesión....

     
  • At 6:43 PM, Blogger Lucho said…

    No creo q la intención de la pela, ni del director ni del escritor, haya sido mostrar una historia coherente de inicio a fin... justamente lo absurdo -o poco creíble para los fanáticos de lo extremadamente real- marca el inicio igual de "absurdo" de esta ceguera apocalíptica. La falta de respuestas o datos que expliquen el porqué de una epidemia de ese tipo, personalmente no me afectó, es más le da mayor énfasis a la situación que se cuenta en realidad: el encierro forzado de este grupo de ciegos -por ahí sentí algo como casi una versión soft de 28 Semanas- y el manejo militar de masas para evitar lo, al final, inevitable. Y ni qué decir de la inmune Julianne Moore, que de hecho podría pensarse que era la única que tenía la solución en sus manos, o mejor dicho en su sangre. Cualquiera que piense con lógica diría por qué no avisó que era inmune a la ceguera y así crear una vacuna o sustancia x, pero creo q un par de balazos sin avisar de militares sordos -en ficción y realidad son la misma cosa- también hacen lógico el esconderse no? Lo que sí, si yo me hubiera quedado ciego así de la nada, lo mínimo que haría sería un escándalo por el pánico de no ver ni michi, como que sí faltó algo de caos o violencia frente a la reacción del quedarse ciego.

    No me parece del todo "efectista" como dices, al final hablamos de una pela comercial, basada en un libro comercial, y debe, por cuestión de estándares comerciales tener efectos: creo yo un ejercicio interesante en tratar de mostrar la sensación de ceguera -y blanca pa concha- sin tanto efecto de post, y más con reventadas de luz, juegos de cámara o desenfoques, alguno q otro algo forzado o exagerado para mi gusto, pero en su mayoría acertado. O alguien si puede explicarme cómo mostrar -no decir- el estado de ceguera sin usar efectos de luz, pues suerte, pero no me gustan las películas forzosamente contemplativas. Todo un plomazo.

    Y si las letritas de los subtítulos no se leían bien, hay que lavarse mejor los oídos y prestar más atención a la película en vez de lo que se lee.

     

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