LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Friday, April 13, 2007

BORAT, TRANSAMERICA, REY DE ESCOCIA


TRES PELÍCULAS DE CARTELERA


BORAT, TRANSAMÉRICA Y EL ÚLTIMO REY DE ESCOCIA
Borat (1)
Pienso que no hay documental que no se finja documental (al menos por buena parte del tiempo documentado) pero hay algo que Borat en definitiva sí es: un documento agudo, salvajemente agudo, de la psique provinciana del Imperio. A diferencia de un Michael Moore, Charles y Baron Cohen no se ubican en las coordenadas de la política de una manera tan militante, comprometida y explícita, aunque Borat sea también un panfleto a su manera. La tarea consiste en reventarnos de risa pulverizando lo que la buena educación y la censura se empeñan en reprimir. ¡El subconsciente de cualquier ser humano! Hacerla de idiota con tanta consistencia (y no es una actuación realista, por favor) es una muestra divertida de humildad y de finísimo talento. Si se presenta primero al pueblo de Kazajstán como un circo, es para luego presentar otro circo infinitamente mayor y de posibilidades cómicas alucinantes: Norteamérica. Borat me hace extrañar al Woody Allen de los setentas, en esas películas donde el ingenio, la locura, la parodia y la vulgaridad, acompañadas de cierta torpeza de construcción, nos deleitaban completamente.
Borat (2)
Borat: ochenta y cuatro minutos para desternillarte de risa, o para sentirte ofendido en lo más delicado de tu pudor. ¿Qué escoges? Yo escojo a Borat: tu niño payaso interior a.c. (antes de la censura), ese, al que nadie pudo domesticar jamás. Ponte de su lado, ¡cuánta libertad! ¿Decir la verdad hará de todos nosotros unos apestados sociales? (Pero si le haces cosquillas al subconsciente de las personas…) Borat, fiesta de la incorrección (disfrazarse, para desnudar a los otros), pateadura al trasero del prejuicio (comiéndoselo, asumiéndolo payasamente como propio). La meta es violar, uno por uno, cada tabú. Nada más saludablemente terrorista que el humor. Un humor muy sucio, que te deja muy limpio. Verdadero y falso documental a la vez, no se distingue por su belleza visual. La sátírica radiografía contra Estados Unidos entrega un desfile de tipos humanos no muy alejado de la realidad. El lema es: ¡hay tanto que aprender de Estados Unidos! ¡vamos allá! Ese nieto obsceno de los hermanos Marx, llamado Sacha Baron Coen, disfrazado de periodista de Kazajistán en busca de progreso para su pueblo atrasado, ha hecho una película acaso más aguda y necesaria de lo que muchos quieren o pueden reconocer. Curioso complemento de Michael Moore. (M.C.)


Transamérica
La corrección política liberal no rompe ni tuerce y ya ni siquiera rasguña regla narrativa alguna. ¿Los independientes se estarán volviendo cada vez más conservadores? ¡No! En efecto, para algunos, hasta abuelo Clint, que nunca lució tan bien como cuando besaba a una mona, es un emblema zen del pacifismo más depurado. Pobres gringos y filiales. Que les manden más Borats. Casi en el límite de la intrascendencia bonachona, rozando suavemente lo chocante, llena de las mejores intenciones y en amantísimos tonos rosados; además de andar poblada de víctimas ansiosas de redención y/o aceptación, Transamérica, del debutante Duncan Tucker es a Boys don’t cry de Kimberly Pierce lo que cualquier cinta del bello Mr. Bean es a cualquier cinta del marciano más humano que habitó la Tierra: Buster Keaton. La frágil y tímida humanidad que Felicity Huffman sabe comunicar, más allá de no ser lo que parece y viceversa, me inspiran la idea de que, con más transexuales en puestos-clave, el mundo sería sin lugar a dudas un lugar menos contradictorio de lo que es. De veras.




El último rey de Escocia
El monstruo Whitaker se come entero al monstruo Amin y el resultado es admirable. Otro caso de antropofagia creativa; algo que solo pueden hacer los grandes. Pero el problema justamente se encuentra ahí: existe una relación inversamente proporcional entre la brillantez de Whitaker y la simplicidad en que cae la película. En la medida en que Whitaker triunfa y llena la ficción con su maravillosa e incontestable intensidad, la colorida y amena película se nos afantasma más y más. Vemos el recetario y la fórmula. De thriller tiene el chasis, y apenas partes del motor. Como semi bio-pic tampoco disimula sus insuficiencias. Por mi parte, la película se hará cada vez más pequeña en el recuerdo. Mientras tanto, sigo coleccionando actuaciones de este enorme actor, y aunque ésta sea menos compleja que la de Ghost Dog, de Jim Jarmusch, o la de Mary, de Abel Ferrara, no por eso deja de ser vitaminizante y honestamente agradecible.



Mario Castro Cobos

6 Comments:

  • At 5:24 PM, Anonymous Anonymous said…

    tan bueno es whitaker, que él solito fue capaz de levantar la basurita que comentas.

     
  • At 5:28 PM, Blogger Sandmile said…

    Hola. Te visito desde colombia. Me gustó mucho los colores que haz usado para tu blog.

    Te cuento que Borat me gustó. Ese humor irreverante en el que se ve la burla hacia los americanos y ese estereotipo de seres perfectos es fantástico. Entre "chiste y chanza" muestran realidades ciertas.

    Y en cuento a El último rey, hace merecido el reconocimiento a un hombre que lleva mucho tiempo en la pantalla gigante, Whitaker. Saludos. Te invito a que visites mi blog. http://cinevistablog.blogspot.com

     
  • At 5:46 PM, Anonymous burribe said…

    qué pasó castro cobos, regresaste más chiquito que antes..

     
  • At 7:58 PM, Anonymous Anonymous said…

    "Borat" me parece, sin ambages, un hito de la comicidad. Revela cómo lo políticamente incorrecto puede ser un recurso para sacar a flote ciertas imposturas gringas. Recuerdo haber comentado la película con el gran C. R. Molina y coincidimos en que nosotros, peruanos formados en el humor chabacano de Ferrando, tan próximo al del golpe y porrazo de la baja comedia latina, éramos una suerte de "lectores modelo" (vid. Umberto Eco) para decodificar ese humor ácido y aparentemente burdo que algunos norteamericanos (me consta) encontraron "very disgusting".
    Veo que han recogido mi mención a Robert R. y su banda "Chingón". Perdonen nomás el lapsus de decir que era cantante, cuando de lanzarse su gallo no pasa, aunque parece que la conoce con la guitarra.
    Una sugerencia para la novísima sección: Emir Kusturica y "The No Smoking Orchestra".
    FRM.

     
  • At 11:34 AM, Anonymous mario castro said…

    Anonymous: Tan mala no es. Pudo ser peor, je je. Tal vez la película hubiera funcionado mejor exacerbando la presencia de Whitaker (y con ello mayores explicaciones sobre su mente), o potenciando el duelo actoral (ya lo sé, hubiera sido necesario otro actor mejor o más experimentado frente a Whitaker para lograr eso).

    Sandsmile: Hola, de verdad muchas gracias por visitarnos y por escribirnos. El rosado que usamos es un poco la idea de una bandera peruana un tanto desteñida. No la desteñimos nosotros, por supuesto.
    También es una burla de la seriedad troglodita de algunos entes muy cómicos.

    Borat es una joya "vulgar" para ponerse de buen humor. No alcanza la cima, pero sí la altura suficiente como para ofrecer al espectador despierto un gran panorama. Y lo más exquisito de los chistes puede ser que las "víctimas" ni siquiera lo adviertan (en la ficción y en la "vida real").

    De hecho, visitaremos tu blog. Saludos a Colombia desde aquí, y saludos para Javier Mejía, director de Apocalipsur.

    Burribe: eso es lo que tú crees, basándote en lo que parece. Me vas a tener que aguantar (o quizás no, depende de ti).

    FRM: El humor de Borat encaja a la perfección con las palabras de Ruskin en su obra Modern Painters, cuando habla del "grotesco sutil". Eso lo leí en unas citas, en el fascinante libro de Marshall McLuhan: La galaxia de Gutenberg (si el tema te interesa más profundamente, lo que te digo lo puedes encontrar en el último apartado, intitulado: REESTRUCTURACIÓN DE LA GALAXIA O LA CONDICIÓN DEL HOMBRE-MASA EN UNA SOCIEDAD INDIVIDUALISTA).



    MC.

     
  • At 10:37 AM, Blogger Vigó said…

    BORAT es una comedia MUY Britanica (no es Norteamericana), y continúa una tradición Británica de menosprecio por las actitudes 'vulgares' de los Yankees. Pero el señor Sacha Baron Cohen se mofa de los musulmanes, filma en Rumania y nos escandaliza con un 'wrestling' entre e gracioso y el deprimente... y siempre se queda en este lugar de 'superioridad británica' que tan bien conocemos (yo he vivido y estudiado en Inglaterra por 12 años).
    Prefiero la sana locura de los Monty Python. Creeanme, BORAT no sirve para mucho...

     

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