LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Thursday, May 10, 2007

ANGULO: EN DEFENSA DE SPIDERMAN 3


DEFENDIENDO AL INSECTO, CON EL FUNDAMENTO TRANSPARENTE DE LA EXPERIENCIA VIRTUAL,
EN LA TELARAÑA DEL "HERMETISMO CULTO"

SPIDER MAN 3, de Sam Raimi



Sin amenazar con esparcir por medio de algún artefacto inyector intracefálico dosis pródigas de DDT en las mentalidades de los espectadores más eufóricos, asolapando una intención megalobíblicomaniaca salvadora; estoy dispuesto a discernir sobre no tanto "lo bueno" y "lo malo" de este blockbuster (Para colmo, secuela que cierra una trilogía ... GRAN OFENSA PARA LOS CINEURÓFILOS DESCARADOS CON POSE DE "OBJETIVOS") sino sus características naturales. Es una postura patéticamente colectiva, casi un consenso accidental de críticos autoritarios, sostener que esta tercera entrega de la serie encaja en las coordenadas de un fenómeno denominado: "LA SEGUNDA ES MEJOR QUE LA PRIMERA, PERO LA TERCERA ES LA PEOR".


Es una pérdida de tiempo establecer un parangón con, por ejemplo, la trilogía de El Padrino, así que no desviaré como otros el trayecto de mi discurso.


Me siento en el deber moral de esclarecerles lo siguiente: Mi apreciación, como sucede con todo el quehacer intelectual, cabe acotar de la humanidad entera, es parcialmente racional (Básicamente: Informativa, conceptual y ética) y parcialmente subjetiva (Básicamente: Emocional correspondiendo a lo anímico e identificativo, asociativa correspondiendo a lo referencial y perceptivo, y ciencia infusa correspondiendo a la cognición insólitamente innata).




Es instructivo aclararles además, que yo he visto este producto virtuoso de género e industria, no en una función de prensa donde el ambiente está menos neutralizado que cuando uno visiona solo una película pero lo está un poco más que en una función comercial o marcadamente masiva, sino la vi en una función de sala atestada de familias hambrientas de ENTRETENIMIENTO PURO. Seguramente, en la función de prensa la báscula por conciencia colectiva se orientó, a pesar de algunos fanáticos, al extremo del repudio o menosprecio, y en la función pagada al extremo antitético: La satisfacción de haber experimentado una suerte de "Montaña rusa" propia del CINE DE ESPECTÁCULO, en el registro de la aventura. No obstante, uno ya por costumbre, menester, y valga la inmodestia, destreza, mediante el ejercicio, sabe mantener un criterio de autonomía. Otrosí, siempre es constructivo, respetando la selectividad de cada uno, volver a ver alguna película en particular. Sin embargo, yo no necesito ver nuevamente esta "Historia filmada" para estar seguro de que gocé, tanto me divertí como me emocioné en un plan de PAN (Teoría del padre, adulto y niño en el individuo) equilibrado, con una conclusión casi definitoria y casi acorde al comic original (Ese aspecto se relativiza, debido al asunto fundamental de imposición espontánea de una personalidad estrictamente cinematográfica: Como debería resolverse en toda adaptación), donde se mantuvo en una geometría acérrima el triángulo conflictivo arquetípico: Peter Parker - Mary Jane - Harry Osborn.


Tobey Maguire, Kirsten Dunst y James Franco cumplen correctamente sus respectivos roles. Obviamente, ésta no es una "Película de histrionismo", ergo, por mencionar un ejemplo idóneo, la ninfática Dunst no tendría que saber cantar, y si fue fonomímica, resulta irrelevante, ya que la graduación de la verosimilitud no se daña en lo absoluto. Basta considerar el factor cuantitativo de la simetría estructural: Unos minutos de canto falseado pero bien coordinado, cualitativamente no se anteponen al metraje conjunto de alrededor de dos horas.


Antes que un objeto estético, esta película es un objeto estilístico.


Raimi recicla los elementos postergados de los dos anteriores volúmenes, con elementos del resto de su filmografía, sobre todo Darkman y The evil dead, y elementos de películas de ciencia ficción y horror como The Blob, The Thing o Killer clowns from outer space, en un sentido refinado de homenaje.

Definitivamente, es un apasionado guiño cinéfilo la caracterización de Venom... la mancha alienígena (Por sí sola, de forma demoníaca) que posee humanos para hipertrofiar su lado de maldad inherente que por vivencia vincular se doma por debajo del lado de bondad también inherente, y acrecentar un sentimiento precario enceguecido de rabia y dolor desbordando su hilo al más inescrupuloso desahogo.


Pero, ¿Qué peso crítico puede tener ese criterio evaluativo?


Es fácil: La imagen no de la fórmula artística sino de la ficción sistemática ingresa por la retina, se expande por todo el cuerpo, se filtra por el engranaje intelectual y desemboca en el alma. Una verdad personal, no obstante, con una base neocultural.


Topher Grace, es creíble en una inicial posición oportunista pasiva como fotógrafo émulo de Parker y luego en la volcada interpretación del poseído por la mancha extraterrestre... "Venom".


Thomas Haden Church llega a conmover sutilmente. No es una chanza ni sarcasmo depurado, él no se deja obstruir por la maquinaria digital de efectos especiales que lo delínean como "El hombre de arena".
Bryce Dallas Howard, es una de esas figuras de la actuación uniforme que se ensalza por, justamente, su presencia. ¿Enamora superficialmente sin quererlo, o queriendo, más seguro?... Tal vez.


La dinámica de tomas cerradas cambiando abruptamente a abiertas, sobre todo, en escenas de riesgo, es un mecanismo que juega con el cliché policial televisivo para aproximar un poco más al espectador común a un universo familiar pero, paradójicamente, al mismo tiempo, contemporáneo.


Algunos ángulos aberrantes sobran y le confieren a la planificación de planos un ludismo excesivo, más afín al video-juego o al estándar ultraglobalizado.


El anillo como código del compromiso conyugal y el formato de la pareja convencional que a través de la tara de la incomunicación se degenera pese al juramento amoroso por antonomasia, son detalles semánticos que en el transcurso de la parafernalia visual amena y persuasiva parecen destinados a malograrse, empero, hacia el desenlace le proporcionan a la película una atmósfera de romanticismo sórdido, que realmente funciona para extrañar e inquietar.


Es obvio, que éste no es un film de Godard ni de Fassbinder ni mucho menos de Ingmar Bergman. Sí... efectivamente es casi luctuoso que la progresiva alta tecnología y el esquematismo literario sean los mediadores contundentes para la taquilla, y no lo sea el arte por el arte.


Aunque, todavía esperamos un exponente intermedio que nos deleite como lo hizo el preclaro Hitchcock.


En fin, el equilibrio es la más bella utopía siempre inconclusa.



ALBERTO ANGULO CHUMACERO

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3 Comments:

  • At 12:43 PM, Anonymous Anonymous said…

    fui a matinee, compré canchita, me desparramé en el asiento y me la pasé chancho, solo eso,
    me divertí como cuando leía el comic, no le busqué las nueve patas a la araña...concuerdo con angulo...(asu concuerdo con angulo)

     
  • At 5:41 PM, Blogger El Loco Calato de la negliglú! said…

    bueno acabo de leer el post y nose que nuevo has descubierto. Mucho bla bla bla, defensa de tu punto de vista (para que?), que no es lo mismo una función de prensa con una función normal (plop! q filósofos griego se creen), que "Tobey Maguire, Kirsten Dunst y James Franco cumplen correctamente sus respectivos roles" pfff eso cualquiera lo dice.
    Pasu man, más te has matado en poner las palabritas características y lucirte con algo inenvidiable que priorizar una crítica original.
    suerte para la próxima.
    Felipe MP

     
  • At 2:52 PM, Blogger Carla said…

    Voy a comenzar (sin atacar a nadie) diciendo que me problematiza un poco que el uso de cierto tipo de léxico que, más que acercar, aleja al potencial lector (de todo, lo realmente imperdonable me parece el vocablo "visionar", no por técnico, sino por huachafo). Ahora sí: creo que no es lo mismo una trilogía que se arma pensada como tal (como es el caso de "packs" de películas como "El señor de los anillos" de Jackson o "Tres colores" de Kieslowski -más allá de los méritos de cada pack) que una trilogía (que se puede seguir alargando... de hecho, hay un momento en que ya deja de tener sentido discutir sobre los méritos o la falta de los mismos de la última entrega, por ejemplo, de Rocky) simplemente porque "el tema da para más". Me parece que esto es lo que ocurre con nuestra tercera parte de la araña... A mí, particularmente, en algunos momentos, me dio vergüenza ajena... ese es el castigo por siempre andar esperando lo mejor: la eterna decepción (hubo momentos realmente ridículos en la búsqueda por mostrar la batalla interior y la evolución de Parker... y, por favor, que alguien opere la papada de Tobey Maguire).

     

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