LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Friday, January 13, 2012

APRECI SE PRONUNCIA SOBRE MALAS PRÁCTICAS DE DISTRIBUIDORA


La Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRECI) deplora la práctica que comete con cada vez mayor frecuencia la distribuidora Eurofilms Perú, de distorsionar los títulos originales de algunas películas que estrena en nuestro país, como Thrist y The Barney’s Version, modificaciones que además alcanzan a los materiales de promoción como afiches y publicidad en medios, y que ahora amenaza hacerlo también con la cinta Habemus Papam.

La primera, del coreano Chan-wook Park y cuyo título original es Bakjwi, se presentó en el Festival de Cannes con el nombre de Thrist. Así se le conoce en la mayoría de países donde se estrenó, inclusive de habla hispana, siendo ocasionalmente traducido como Sed o Sed de sangre. Sin embargo, en el Perú Eurofilms la lanzó como Rito diabólico, pese a que en la proyección aparece el subtítulo de Sed de sangre.

Una situación similar ocurrió con The Barney’s Version, del canadiense Richard J. Lewis, cuya traducción literal es La versión de Barney, aunque también se le conoce como El mundo según Barney. En nuestro país, la distribuidora la estrenó con el engañoso nombre de Un novio para tres esposas, lo que da una idea distorsionada del argumento del filme, en cuya proyección además aparece subtitulada como La versión de mi vida. Estos cambios se dieron también en el poster de la película, donde se ubica en primer plano la imagen de dos personajes secundarios, dejando de lado al protagonista principal, Paul Giamatti.

Si bien la APRECI reconoce el esfuerzo de Eurofilms Perú por traer una oferta distinta en películas a nuestra cartelera, consideramos justo y pertinente este reclamo. Los casos expuestos constituyen malas prácticas de publicidad engañosa hacia el espectador, las cuales se han vuelto reiterativas. Se trata de un lamentable precedente que podría convertirse en costumbre si la comunidad cinematográfica y el público aficionado lo dejan pasar por alto.

En ese sentido, advertimos a los espectadores que el anunciado estreno de Eurofilms de la película Habemus Papam, del director italiano Nanni Moretti, llegará a nuestras salas bajo el inapropiado título de Un Papa en apuros, presentándose como una alocada y divertida comedia, lo cual, definitivamente, no es el caso de este filme.

Finalmente, la APRECI invoca a las autoridades pertinentes a que se pronuncien sobre esta práctica empresarial contra una obra cinematográfica y el derecho del público a consumir un producto tal como lo concibieron sus realizadores.

Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRECI)

Lima, 12 de enero de 2012


Monday, January 09, 2012

HOY: POSESIÓN, DE ANDRZEJ ZULAWSKI. EN LA CAYETANO HEREDIA.


CICLO: CELEBRANDO EL FIN DEL MUNDO (INSTRUCCIONES PARA VIVIR Y MORIR)



Centro Cultural de la Universidad Cayetano Heredia.
Av. Armendáriz 445 Miraflores.
8 de la noche.
Ingreso Libre.


Información sobre la película



Wednesday, January 04, 2012

ESPECIAL DE AÑO NUEVO: ENTRE AVATAR Y SECTOR 9.




ENTRE “AVATAR” Y “SECTOR NUEVE”

Desde que en Mesopotamia se compuso el poema de la creación “Ahura Mazda”, que más tarde se recogió en los libros sagrados judíos y de allí pasó en “El Génesis” a nuestra biblia, o desde la época en que Hesíodo cantaba “Los Trabajos y los Días”, el hombre tiene documentada su ansia por una convivencia armónica con la naturaleza que ha recibido aportes de la talla de Rousseau[i] o, más contemporáneamente, Claude Lévi Strauss, por mencionar sólo a dos de los más serios, y estimulantes intelectualmente, pensadores que se han referido al tema.

La idea predominante es que la civilización que hemos organizado, sus instituciones y modo de desarrollo, nos han separado groseramente del mundo puro e inocente, pleno de sabiduría y sobre todo feliz, que está “allí” a la vista de quien quiera verlo; el mundo natural.

Ciertamente, aunque no tengamos la lucidez de los pensadores mencionados, la importante cantidad de personas que hemos suscrito estas ansias a lo largo de tanto tiempo es, ya de por sí, una crítica seria a un sistema que ha dado prioridad a la explotación y transformación del planeta hasta llevarlo a límites que ponen en riesgo la vida en él, por lo menos en términos en los que ese mismo sistema funciona y se supone debería impulsar.

Pero no sólo se percibe que se está depredando la naturaleza sin ninguna conciencia ni escrúpulo, también, no poca gente siente que el ser humano, embutido en un modelo de desarrollo tal, pierde lo más valioso que tiene, aquello que lo distingue de los animales; su esencia o sustancia trascendente, su ser inmortal. Es decir, esas personas sienten que la especie se degrada y se deshumaniza.

Por supuesto hay mucho que decir todavía respecto a que nuestra especie tenga una esencia o sustancia que la singularice respecto de las otras, ya que de ser así habría que admitir que tenemos una naturaleza distinta a la que queremos defender y de la que creemos que tenemos tanto que aprender. Tendríamos que caer en la paradoja de querer vivir de acuerdo a una naturaleza ajena a la nuestra.

Sin embargo, lo importante es el presupuesto implícito en ese discurso; que el hombre no se satisface, por el momento, con un modelo que suprima lo que ha dado en llamar su espiritualidad, ya sea que un concepto como ése se corresponda con otro ideal que habita en un infinito trascendente, o que los mismos hombres lo hayamos inventado (lo que no lo haría menos real). Un número importante de personas siente que se le escamotea algo en el mundo puramente material y ansía volver a la vida acorde con la naturaleza para reencontrarse con las cosas verdaderamente importantes, las que definen nuestra esencia perdida.

Y sin embargo, a pesar de un propósito tan alto, hasta el momento no ha sido nada fácil definir qué es vivir de acuerdo a la naturaleza. Friedrich Nietzche ya se encargaba de incomodar a los estoicos cuando les decía: filósofos de la puerta que quieren vivir de acuerdo a la naturaleza, más bien ¿cómo no vivir de acuerdo a ella?[ii] Con lo que, a mi parecer, quería decir que cualquier cosa que haga el hombre (en realidad cualquier ser vivo) tendría que estar necesariamente en su naturaleza, de lo contrario no sería posible que lo hiciera. Ya Thomas Hobbes[iii] había ido más allá. Para él el estado natural es sólo fuente de brutalidades y abusos entre los hombres e imposibilita el desarrollo y progreso y la vida civilizada, único espacio en donde es posible el crecimiento espiritual.

En todo caso, y a pesar de estas observaciones, parece claro para la mayoría que lo mejor es mantenerse apartados del interminable debate filosófico, que busca definir con precisión algo que basta con intuir o sentir. Por lo menos por aquí (el mundo occidental), vivir de acuerdo a la naturaleza es más o menos vivir como se nos ha ocurrido que lo hacían algunas culturas antiguas ajenas a la occidental, otorgándoles, sin ningún cuidado o atención por los estudios especializados, todo aquello que nos hace falta y que sentimos ha suprimido la forma en que hemos organizado el mundo.

Los indios de la pradera norteamericana gozan de especial prestigio. La mayoría no conocía aún la agricultura cuando ocurrió su colisión con occidente y eran nómadas cazadores que seguían a pie el camino del bisonte y del clima masacrándose entre tribus, pues eran valientes, temibles e implacables guerreros… Además de espantosamente machistas, si los revisamos considerando la actual forma de organizarnos. A propósito de valentía, consideraban que las aves carroñeras y los coyotes eran cobardes pues no cazaban para comer. Por tanto no creían que esos animales sólo atendían a su naturaleza para sostener sus regímenes alimenticios y esperaban de ellos que vivieran como los depredadores, léase, como vivían ellos.

En realidad existe la impresión de que vivían, más o menos, como ahora esperamos que sea un fin de semana de campamento con los amigos y la familia: un lugar hermoso lejos del bullicio y estrés de la ciudad, carpas cómodas, comida saludable, buena compañía, amistad y algún hecho simpático, pero algo adrenalínico, que podamos considerar una aventura (normalmente bastaría con olvidar el abrelatas para ello).

El mundo precolombino andino también merece una nueva revaloración, aunque con el mismo criterio. Se evita señalar su predilección por los sacrificios de animales y de humanos a sus dioses, la ubicación de la mujer (que hasta ahora se mantiene), y su organización vertical que impedía cualquier despiste del individualismo. La idea de “el buen salvaje” con que se criticó el texto de Rousseau pervive en las ensoñaciones de muchos de los occidentales de a pie, como prueba de las insatisfacciones que a la mayoría nos propina el sistema vigente. Esto, no podía ser de otra manera, ha sido rápida y eficientemente aprovechado por los industriales del sistema, que han surtido al mercado con una ingente oferta irresistible de modelos supuestamente acordes con la naturaleza y que tienen como principal característica, parafraseando a Peter Elmore, que “suprimen todo lo que hay de proceso y de agonía” en cualquier construcción cultural, y enfatizan lo que las masas inconformes extrañamos. No son los únicos, pero principalmente subliteratura y mal cine son los productos encargados de atender al mercado. “Avatar” es un film que lo ha hecho bastante bien, situando al buen salvaje en otro planeta, con los resultados ampliamente conocidos no sólo en dinero, sino en emoción y lágrimas de sus espectadores.

Lamentablemente viene “Sector Nueve” a malograrnos la película. Aquí, los alienígenas, lejos de seres de cuerpos estilizados, ágiles, mamíferos humanoides zoomorfizados sutilmente, hermosos, sabios, que corren semi desnudos y libres con la larga cabellera al viento entre las flores y los árboles, y que piden permiso para comerse algo a la misma comida, son nauseabundos como bichos gigantes, brutales, ignorantes, sucios, creen que el alimento para gatos es un manjar pero a falta de él se contentan con cualquier porquería, y andan calatos por ahí agitando sus antenas entre la basura.

Este “Sector…” nos hace sospechar que el mundo bucólico y pastoral, que nosotros vemos en otras propuestas culturales, no sea sino una proyección que suple nuestras carencias, o una vía de escape que nos ubica, aunque sea por un instante, en el lugar que nosotros ansiamos habitar y que no hemos sido capaces de construir. Tal vez si quisiéramos acercarnos lo suficiente tendríamos que aceptar que hay rasgos también, en cualquier modo civilizatorio que revisemos, que afean sus costumbres y que cohabitan con los más gratos para nosotros. Tendríamos que reconocer que la convivencia se construye por medio de procesos difíciles y que no siempre el peligro viene, como en “Avatar”, de fuera, sino que normalmente se encuentra entre nosotros junto con la respuesta para conjurarlo. No existen mundos idílicos y perfectos amenazados por otros malvados, químicamente puros, sino que la bondad y la maldad son conceptos que vamos construyendo entre todos los miembros de una forma cultural y variando según nuestras circunstancias comunes.

Tanto en “Avatar” como en “Sector Nueve” los protagonistas se convierten en el alien. Este ejercicio de empatía es feliz en un caso y atroz en el otro. Es feliz porque el escape se ha logrado en todos sus alcances para alcanzar la (supuesta) civilización perfecta donde nadie piensa mal, ni desea lo del prójimo, ni actúa con torpeza o egoísmo o mala fe, y en donde por el solo hecho de convertirse en el otro uno se cura el tabaquismo. Tiene la maravillosa felicidad de las drogas fuertes, que nos ayudan a reconstruir el mundo horroroso en que vivimos y nos trasladan a uno más amable sin que hagamos nada para ello, excepto drogarnos, y se expresa en la adquisición de lo supuestamente menos trascendente, lo externo, el cuerpo físico del otro.

En “Sector Nueve” es, por el contrario, el drama y la tragedia. Y, sin embargo, bajo ese cuerpo repugnante que nos horroriza, palpita viva y terca la esencia humana que se suponía perdida y que buscábamos fuera de nosotros, en el mundo de los Avatars. Esencia que se expresa no sólo en la espera urgente y terrible por recuperar nuestra fundamental y revalorada forma física, sino en la necesidad de seguir conectados con un sentimiento que, probablemente, en el mundo occidental siga siendo uno de los más sustanciales, como el amor.

Y, quién lo diría, lejos de lo natural, manifestado por un viejo, viejísimo, artificio: una flor de papel.

Manuel Siles.



[i] Cfr. Discurso Sobre las Ciencias y las Artes.

[ii] Disculpen, pero cito de memoria. Nunca presten sus libros. La cita correcta puede encontrarse en “Más allá del bien y del mal”.

[iii] Cfr. Leviatán.



Monday, January 02, 2012

CICLO: CELEBRANDO EL FIN DEL MUNDO (INSTRUCCIONES PARA VIVIR Y MORIR); EN EL CINECLUB DE LA CAYETANO HEREDIA.


Lunes 9 de Enero, 8 de la noche:

Posesión, de Andrzej Zulawski (1981, 123’). ¿La locura tiene razón?… El amor y el horror son las dos caras de la misma cosa... La defensa de la desmesura como máxima aspiración artística. Un puro frenesí visual, un alegato contra las convenciones, el psicologismo de los relatos tradicionales, los lugares comunes del cine, el tratamiento transparente de la puesta en escena y, en general, contra cualquier tipo de establishment o lógica fácil que se le antoje.





Lunes 16 de Enero, 8 de la noche:

Las noches salvajes, de Cyril Collard (1992, 121'). Tengo ante mis ojos la baranda de hierro forjado pintada con verde. Veo el muelle a través de la volutas. Hace un tiempo maravilloso... Estoy vivo. El mundo no es solo una cosa exterior a mí mismo: yo participo. Me fue dado. Es probable que me muera de sida pero ya no es más solamente mi vida: estoy en la vida.




Lunes 23 de Enero, 8 de la noche:

El diablo, probablemente, de Robert Bresson (1977, 92’). “Los gobiernos son estrechos de miras. No acuses a los gobiernos. Ningún gobierno del mundo puede jactarse de que gobierna. Son las masas las que determinan los hechos. Fuerzas oscuras cuyas leyes son inexplicables. Sí; algo nos conduce contra nuestra voluntad. ¡Hay que seguir, seguir! Si no, parece que estás siempre protestando. Entonces, ¿quién se burla de la humanidad? ¿Quién nos maneja sin que nos demos cuenta? -El diablo, probablemente.”



Lunes 30 de Enero, 8 de la noche:
Número Dos, de Jean-Luc Godard (1975, 83’). Generalmente, cuando vemos gente de la clase trabajadora en una película, estos son de alguna manera excepcionales. Ganan la lotería, pelean por la revolución, o se casan con alguien rico, y haciendo esto se ganan nuestro interés. Pero en Numéro deux, Godard se concentra inexorablemente en lo común. Muestra una esposa masturbándose, su marido pintando una silla, la familia mirando televisión. El resultado no es un minimalismo de cinéma vérité sino una explosión de significado.”


Centro Cultural de la Universidad Cayetano Heredia.
Av. Armendáriz 445 Miraflores.
8 de la noche.
Ingreso Libre.




Tuesday, December 20, 2011

¡ESTE JUEVES 22, EN KOCA KINTO RESTOBAR: SINMUTE, DE JAVIER BELLIDO Y ANA BALCÁZAR, MUSICALIZADO POR PUNA!




AUSPICIADO POR LA ASOCIACION PERUANA DE CINE INDEPENDIENTE Y COMO PARTE DE LAS PRESENTACIONES PREVIAS A LIMA INDEPENDIENTE - FESTIVAL DE CINE 2012, CINECLUB INVISIBLE PRESENTA:



'SINMUTE' DE JAVIER BELLIDO Y ANA BALCÁZAR



http://www.facebook.com/events/128705797245207/

Web de la película
http://www.sinmute.blogspot.com/

CRÍTICA Y ENTREVISTA DE EDUARDO QUISPE
http://lacinefilianoespatriota.blogspot.com/2010/10/sinmute-2008-de-javier-bellido-y-ana.html

CRÍTICA DE SEBASTIÁN PIMENTEL
http://lacinefilianoespatriota.blogspot.com/2011/05/sinmute-de-javier-bellido-y-ana.html



EnlaceLos directores, Ana y Javier, nos recuerdan que el DVD sigue a la venta, y que no existe ningún fin de lucro, sino tan solo el interés de difundir su obra.

Si deseas adquirir el DVD escribe a
anizabel123@hotmail.com
o a
javierbellidov@hotmail.com




*En esta ocasión el Proyecto Puna (uno de los grupos representativos de Shoegaze en Latinoamérica)nos presenta una composición musical y efectos sonoros para cine especialmente para esta película, con la participacion de Rolando Apolo quien hace poco vino de Mexico despues de presentar proyectos sonoros experimentales en dichas tierras...





Wednesday, December 14, 2011

COLIBRÍ (2011), DE LUIS BASURTO.




En “El Sabor de la Cereza” Abbas Kiarostami presenta un personaje que a lo largo de todo un día recorre el camino en su automóvil (al principio en la ciudad y luego en el campo), buscando a alguien que lo ayude a sepultarse una vez termine su suicidio, o lo rescate si éste falla.

Sin entrar a un análisis completo de la obra maestra de Kiarostami, quisiera destacar el aire ensimismado, falsamente sereno (más bien concentrado) de su personaje. Parece estar más allá de cualquier cuita, como si los conflictos, las frustraciones, e incluso las mayores ilusiones de una vida, no fueran sino pequeñeces irrelevantes que no ameritan distraer su atención. Me impresionó (entre otras cosas, claro) porque lo habitual hubiera sido encontrarse con un personaje flagrantemente desesperado, angustiado, doliente, desgarrado, en lo que se suele llamar una actuación “intensa”, y en vez de eso vemos, precisamente, una actuación muy alejada de lo común que no busca ilustrar la escena sino que, por el contrario, la contradice [i]. Pareciera que el señor Badii ya estuviera muerto y, por consiguiente, nada pudiera afectarlo, y que su búsqueda no fuera sino un trámite administrativo para dar término formal a un hecho que, en realidad, ya ha ocurrido hace mucho tiempo. Desde luego, esa actuación fue una de las más intensas que he podido apreciar.

Hay un parecido sabor de ello en el taxista[ii] que recorre las calles en “Colibrí”, la última película cortometraje de Luís Basurto, recientemente galardonada, junto con otras, en el concurso anual del CONACINE. También él se nos presenta como un desterrado del mundo, aunque en este caso sin la intención de escapar, sino asumiendo su posición en medio del mundo sabiendo que no pertenece a él. Lo vemos, más que agotando kilómetros en su recorrido por las calles, transitando por su día desprovisto de objetivos y sin esperar nada, asumida su marginalidad, como un paradigma de vacuidad.

Pero Basurto no sólo dibuja un personaje, sino además consigue contextualizarlo bien, pues lo vemos, también, llevar a cabo su rutina con el fondo de una Lima diferente a la del discurso oficial que nos presenta como las estrellas de la región en cuanto a desarrollo. Una habitación que tiene más de celda que de dormitorio, un auto que encierra al personaje quien ve desde su cabina el que hacer de la gente (cuántos de ellos con vidas sin sentido ni esperanza como la de él), y los márgenes arenosos de la ciudad. Aquí era fácil acudir al recurso barato de la sensiblería y el patetismo con que nos fastidian muchas realizaciones, pero, lejos de eso, Basurto mantiene con aplomo el sobrio tono narrativo que ha imprimido en su sobresaliente dirección de actores. Lamentablemente en el Perú esto sigue siendo un mérito, pues se juzga el tono narrativo con el mismo criterio con que se aprecian las actuaciones “intensas”.

En esa puesta minimalista hay un pico dramático (no es ningún descubrimiento que las narraciones contenidas no tienen por qué estar desprovistas ni de intensidad ni de dramatismo), la aparición de una mujer joven[iii], que lleva el cadáver de su hijo a sepultar. A mi juicio, con ella asoma en el relato un matiz naif que por un instante pareció colisionar con el desarrollo de la propuesta. No creo, por supuesto, que el tono naif por sí mismo signifique un demérito, pero dado lo anteriormente expuesto sí parecía disonar. Sin embargo, el acierto en la dirección de actores hace que el tono sobrio se imponga y no resbale por el facilismo de la concesión melodramática. Momento importante en cuanto a la actuación: cuando la joven madre llora la muerte de su hijo y en sus pocas lágrimas, junto con el dolor, los espectadores podemos encontrar una mansa ternura, desprovista del lenguaje convulso, afectado y explícito[iv] que normalmente ilustran ese tipo de escenas.

Luis Basurto también corre riesgos en cuanto a la estructura y fotografía, y las actuaciones no son lo único que nos recuerdan “El Sabor de la Cereza” u otras obras de Kiarostami.

Conozco personas que merecen todo mi respeto que se “aburren” con el largo paseo del señor Badii, paseo en donde no pasa nada; que piensan que el recorrido y conversaciones en un auto de “Diez” sólo indican falta de creatividad y de sentido cinematográfico; y que las carreritas de aquí para allá en la camioneta de “El Viento nos Llevará”, únicamente intentan justificar el presupuesto de esa (para mí) hermosa película. Sospecho que a esos queridos amigos el último trabajo de Basurto tampoco los convencerá. Mucho menos los podré convencer yo…

Soy culpable de creer que el cine puede retratar el espacio interior de un personaje (o de varios), que hay películas que ocurren en el ámbito de los afectos y emociones de sus héroes y menos en las locaciones y anécdotas que se narran, que no por ello dejan de ser importantes pues, en estos casos, se convierten en vehículos para asomarse a los abismos del alma. El Director de Fotografía, Marco Antonio Alvarado, traduce en tomas de justa distancia, suaves, de tibia y lánguida temperatura, el mundo de resignación y soledad de nuestro protagonista. Otro acierto.

He oído que la película de Luís Basurto cuenta el día de un taxista que mientras va a comprar un chancho tropieza con una joven que lleva el cadáver de su hijo a enterrar. Debe tratarse de otra película. La que yo vi, “Colibrí”, refiere la desesperanza, la falta de ilusión, no el conformismo sino la conciencia de la imposibilidad y del fraude que sólo nos busca como engranajes de un sistema que sin esclavos que produzcan y consuman no funcionaría. Y de pronto, un remanso de tranquilidad, una empatía dulce, sin pretensiones, un instante en donde es posible sentirse miembro de una comunidad pequeña pero por fin real porque está basada en la solidaridad del dolor y en la conciencia (otra vez) de la hermandad anónima entre los desheredados. Y después, de nuevo a lo mismo, a ser tragados por la calle, la noche, las luces, los autos, la gente autómata, el ruido, los discursos de ofertas y progreso y felicidad… Hasta que nos demos cuenta.

Manuel Siles.



[i] Sobre este tipo de actuación y el uso de esos términos con relación a la actuación, sería interesante revisar lo que dice Eugenio Barba –respecto al teatro- en su obra “El Arte Secreto del Actor”.

[ii] Impecable Julián Vargas, actor Yuyachkani, profundamente conocedor del Odin Teatret, y amigo personal de Eugenio Barba.

[iii] Annie García es otro de los aciertos de Basurto. Me alegra especialmente, pues proviene de la Escuelita de Cine de Walter Canchanya. Proyecto autogestionario (casi heroico) que cuenta ya con una decena de años llevando el lenguaje cinematográfico a la periferia de Lima, cobrando un Sol por alumno.

[iv] Digamos “intenso”.



Monday, December 12, 2011

DEMO (2011), DE MIGUEL VARGAS


*Película peruana en digital estrenada el 2 de Diciembre en el CAFAE.



Una vela encendida en primer plano, íntima y cercana, se abre entre una densa oscuridad, también cercana y familiar. A contraplano, una ciudad, Lima, que amanece iluminada artificialmente, siempre fría y distante, pero inevitablemente envolvente. Una metáfora del individuo cuya naturaleza noble, se torna sombría por el entorno, como si de forma paradójica, estar apartado emocionalmente de todo y de todos, le facilitara abrir su buen corazón, como si la ciudad le hubiese enseñado la frialdad y la manera fáctica de relacionarse, pero que valiéndose de ella, alcanza a mostrar su afecto a quienes de veras importan.

Luego, un par de amigas se encuentran, caminan, conversan de banalidades, tales como si el servicio de fotos internet es una estafa, si el chocolate es peor que el alcohol para la gastritis, entre otros. De pronto, de formatarantinesca, el tema cambia a algo de “mayor importancia” dentro del todo de la película; comienzan a hablar de las relaciones interpersonales. En ese momento, y casi inadvertido, ingresa al plano el protagonista, cruzando la calle, como si todo lo observado hasta ese entonces fuera una excusa y a la vez, preludio.

Así, con esa fuerza cinematográfica, Miguel Vargas hace un intro a “Demo” su ópera prima, dejando que en todo momento la “imagen natural documentada” se imponga a la poesía de la “imagen tiempo” y sobre los efectismos de la “imagen acción”. Para Miguel lo importante es cómo se llega a los momentos que realmente importan en el desarrollo de la historia, y deja a entrever los porqués. Constantemente disocia información entre diálogos nada impostados y de extremo naturalismo, con detalles que deben ser apartados y resaltados por el espectador. Hay momentos digresivos y que sólo adquirirán sentido en la medida que seamos capaces de relacionarlos con sus pares dispersados con un ritmo “semicromático”, es decir, la aparente linealidad de los hechos es revertida por escenas temporalmente descontextualizadas, y que adquieren su lugar conforme la dirección narrativa va siendo retomada, pues Miguel desea que sus planteamientos abanderen nuestro visionado, de tal forma que nos insta a construir no sólo la historia, sino la siquis completa de sus personajes en relación unos con otros, con el entorno y con el espacio tiempo de la Lima actual.

Porque para Miguel Vargas, las relaciones entre familiares, hijos, parejas o ex parejas, amigos, compañeros de trabajo, etc. Están cubiertos de cierto pragmatismo con sus acomodos; si una familia no funciona, nos separamos, no hay porqué llevarnos mal, si un ex no cumple con sus “deberes”, no hay porqué darle “derechos”, si un hijo es hiperactivo, hay que llenarlo de videojuegos, si alguien es molesto, simplemente lo desaparecemos, y si debemos desaparecer a alguien, esta debe ser una tarea tan natural y metódica como archivar documentos en una oficina, dejando poco espacio para la reflexión, sino más bien en el alcance de lo inmediato que nos ayude a “estar tranquilos”.

La película tiene como eje la historia de Micky, un tipo que no ha dejado aún sus hábitos juveniles, escucha la misma música de cuando aún estaba en el colegio, viste como seguramente vestía en sus días de adolescencia, y habla con la frescura de un pícaro púber.

Pero Micky, ha pasado por mucho; ha salido de su casa por problemas con su padre, vive solo con sus 3 perros, se ha separado de su mujer con quién tiene un hijo, recibe constantemente la visita de su hermana que lo busca sólo para pedirle ayuda, y sólo ha aceptado la adultez en el aspecto laboral, convirtiéndose en lo que tal vez nunca imaginó; un oficinista explotado.

Lo interesante en la historia de Micky es que ha sido asesino a sueldo, y que el aparente episodio de madurez que le trajo la paternidad le hizo abandonar dicho oficio. Pero las circunstancias se han hecho duras y le obligan a retomarlo, de ahí, se entrecruzan la historia de un hombre que quiere deshacerse de un familiar (quien tiene un misterioso encuentro con una muchacha, siendo este posiblemente el detonante de su fatal destino) y que contratará sus servicios a través de una service atendida desde un cibercafé barrial, por una mujer, la “gorda” que atiende a sus clientes como si se tratase de un delivery, o a través del “negro”, un ex futbolista de ligas locales que también hace “trabajos” casuales, entre otros personajes, todos extraídos de una realidad cercana, tangible, y conocida de primera mano, con un interés por la verosimilitud que evita la dureza de lo superficialmente construido sobre supuestos.

Lo importante en cualquier película de similares características sería el “trabajo” o al menos los pormenores del mismo; los cuestionamientos del asesino, su planificación y resolución. Pero en este caso, eso es meramente anecdótico, un hecho más que no altera la peculiar escaleta, y que más bien es parte de un fondo del que se justifica todo en la película; La vida humana vale tanto como la paternidad, o la filiación, la relación de pareja, o un empleo aburrido, y todo ello sólo son cálculos cotidianos, nada extraordinario, nada filosófico, ni teológico, sólo la existencia simplificada a lo que se quiera alcanzar, la tranquilidad vista desde la apatía, la paz interior que más significa aislamiento, y la supervivencia que es más una serie de condiciones y exigencias que se enfrentan con una parsimoniosa deportividad. Hay un momento en la película en que esto se ve claro, cuando el solitario Micky almuerza junto a sus perros.

Micky no es malo porque a pesar de sus errores como padre, se preocupa por su hijo y por su ex pareja, ayuda a su hermana y a su pequeña, asume responsabilidades, es “buen pata”, en fin. Micky no es bueno porque asesina a alguien para solucionar sus problemas. Él y su trabajo no son buenos, ni malos, sólo necesarios en la realidad que muestra Miguel Vargas. Esta Lima en la que, según comprobamos en las noticias, puedes por menos de20 soles acabar con algún desdichado indeseado. Y es que ese Micky “buena gente” es natural, el “otro” es sólo producto de la sociedad que lo cobija. Hasta ahí, es la recurrente historia del alter ego que lucha por el control del individuo, pero lo diferente aquí es que no hay un límite ni siquiera levemente marcado, tal es así que al parecer su ex pareja sabiendo de su anterior ocupación, y sin que esto le despierte un pestañeo, le insta a retomarlo debido las necesidades presentadas. Micky no quiere hacer esos trabajos no por cuestiones morales, sino por cierta “flojera” debido a su adolescencia arrastrada.

El valor de la vida se refleja en la escena final de la película, en la actitud de la familia en su visita al cementerio, como si se tratase de un viaje al centro comercial o una salida a algún almuerzo campestre. La asimilación de la vida ha sido y es tan dura que aparentemente la muerte no detiene este proceso, ese que nos toca vivir, y donde nuestro valor está encerrado en qué podamos ofrecer o qué encontramos hacer para estar bien.


E.E.Q.A.







Tuesday, December 06, 2011

SEMANA DE CINE CHECO, EN LA CAYETANO HEREDIA:


Refinamiento y audacia formales, culto sin par por lo grotesco, cerebralismo con la cereza envenenada de agudeza irónica, elementos que se unen en este ciclo de diciembre, dedicado al cine de un país que se llamó una vez Checoslovaquia.


Lunes 5 de Diciembre, 8 de la noche:

Spalovac Mrvol (El cremador, 1968) de Juraj Herz.




Martes 6 de Diciembre, 8 de la noche:

Limonadovy Joe aneb konska opera (Limonada Joe o la ópera del caballo, 1964) de Oldrich Lipský.




Miércoles 7 de Diciembre, 8 de la noche:

Happy end (1966) de Oldirch Lipský.




Viernes 9 de Diciembre, 8 de la noche:

Obrazy stareho sveta (Imágenes del mundo antiguo, 1972) de Dusan Hanák.



Cineclub de la Universidad Cayetano Heredia

Av. Armendáriz 445 Miraflores.


¡Los esperamos!


Monday, December 05, 2011

HOY, A LAS 8, CINE CHECO EN LA CAYETANO HEREDIA. EMPEZAMOS CON:




Cineclub de la Cayetano Heredia
Av. Armendáriz 445 Miraflores.
8 de la noche.
Entrada Libre.



Wednesday, November 30, 2011

EL 'CINECLUB INVISIBLE' SE HACE VISIBLE EN KOCA KINTO, CON RAÚL PERRONE, VÍA SKYPE, DESDE MAÑANA A LAS 8.




Ciclo

1 de Diciembre:
Graciadió de Raúl Perrone (Argentina, 1997) (video conferencia por Skype después de la proyección).
8 de Diciembre:
La pausa dels morts de Samuel Sebastián (España, 2011) (vc. por skype después de la proyección).

15 de Diciembre:
Piotr: una mala traducción de Martín Seeger (Chile, 2009) (vc. por Skype después de la proyección).
22 de diciembre:
Sinmute de Javier Bellido y Ana Balcázar (Perú, 2010) (musicalizada en vivo por el grupo Puna, con presencia de los realizadores).

Más información

Programación/Coordinación
Herbert Bazán

AUSPICIADO POR LA ASOCIACION PERUANA DE CINE INDEPENDIENTE COMO PARTE DE LAS PROYECCIONES PRE-FESTIVAL DE "LIMA INDEPENDIENTE - FESTIVAL DE CINE"