LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Friday, June 01, 2007

POEMA DE LA SEMANA


SEPTIEMBRE 1977-DICIEMBRE 2002
(Para Natalia Ana Berríos Tuesta)
El féretro me queda un poco grande:
Yo solía ser alto
pero la infelicidad te reduce,
comenzando por contraerte las entrañas
y terminando por ensancharte los ojos.
El féretro me queda un poco grande:
El aire que sobra
me rodea el rostro
y es el mismo aire
que ya no respira próxima a mí
la amante de mi otro
el verdadero.
Me queda un poco grande el féretro:
Yo solía ser robusto
pero la ausencia entrañable
adelgaza hasta vaciarte el hueso
y no hay más otoños secos en la mirada.
Me queda un poco grande el féretro:
Lo carga mi cerviz
y me pesa hasta la espalda,
camino en la mina
de esta rectangular hoguera
y las flamas de la necesidad
me consumen en un presente perdido.
Me queda un poco pequeño el olvido:
Estoy medio muerto medio vivo,
el amor es más grande que la memoria
el pasado más pesado que el futuro
y tu boca tan exacta como mi boca.
Hay una lápida invisible
gigantesca como la distancia
entre nuestros cuerpos,
pero nuestras almas se rozan
como una mano acaricia todavía a la otra
en la habitación de la nostalgia
tras una ceja que ha descendido al cielo.
El féretro me queda un poco grande:
Aún intento
avanzar al instante pretérito
en que suicida te abandoné
al jalar el gatillo del silencio.
ALBERTO JAVIER ANGULO CHUMACERO

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Sunday, May 13, 2007

POEMA POR EL DÍA DE LAS MADRES


IMPORTANCIA
Dicen que las mujeres
dominan el mundo
y que el androcentrismo
es un mito de apariencias yuxtapuestas
por lo tanto engañosas
cuan un prisma se desdobla
cual péndulo en la mirada
y que a la mujer
ni con el pétalo de una rosa
es una sentencia tan frágil
como costilla de varón
pronto a resucitar.
Dicen que las mujeres
gobiernan el mundo
y preceden a los hombres
en casi todo
aunque finjan no saber
cuánto es uno más uno
y una caricia en la mejilla incólume
en concierto con un sublime codo
por el perímetro del ombligo masculino
sea la superficie acuífera
de la cuantía femenina
asimismo la empresa conyugal en bancarrota.
Dicen que la mujer natural
de acuerdo a la ocasión
es niña
es amante
es madre
y es poco identificable
un lado varonil en ella,
en cambio en el macho más agresivo
se revela un rasgo de hembra
según la clasificación etológica de los mamíferos racionales.
Dicen que las mujeres
controlan el mundo
y que detrás de todo gran hombre
existe una mujer
que juega a la fruición de la fricción
y además pellizca,
yo rescato de la hondonada de la esquizofrenia
cuando el alma en sí misma se refleja
a la madre ubicua en su misma huella
la cual ha caminado
cargando al dios que carga al afligido
y seguirá caminando mientras dure el levógiro nido.
Porque una madre
es la fuerza después de la fuerza,
es el silencio lexical
de un beso en la frente,
es la osamenta de un oasis,
es la piel de una catarsis,
es la cordura
seduciendo a la demencia,
es el poema imborrable de la ternura,
es la palabra sabia en el instante bruto,
es el arma del amor coherente e incondicional
contra el absurdo.
Cada hijo
es una herida
que va cicatrizando lentamente,
cada hijo
es un adiós imposible
desde el pecho a la mano,
cada hijo
y su respectivo sueño
es la meta primordial
de una madre que no se cansa de cansarse.
Dicen que las mujeres
supervisan con un ojo abierto
el orden de la anarquía
de este planeta que gira
en el eje de una madre que reza:
Yo sigo naciendo día tras día
un pie presto en el asfalto
y el otro en el útero todavía,
seguimos lactando con la mitad de la boca y pueden decir lo que quieran
pero el callado sacrificio de una madre es la más hermosa tiranía.
ALBERTO ANGULO CHUMACERO

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Saturday, May 05, 2007

UN INSECTO ENAMORADO


NOCHE DE SEÚL
¿Cuántas cordilleras debo pasar
para llegar hasta ti?
Una hormiguita atraviesa
los pétalos de una rosa de plástico.
¿Cuántos escalones debo subir
para que por fin despiertes?
A medianoche sigilosamente subo
por el ascensor con luz encendida
con el cuerpo tembloroso
hacia tu cuerpo dormido.
¿Cómo se puede chupar la luz del farol?
Una polilla pica el farol toda la noche
con su lengua afilada como una aguja.
Hye-Soon Kim
(De: Insectario. Antología de poemas insectos & bichos. Rubén Quiroz, ediciones caparazón).

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