LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Monday, October 09, 2006

MADEINUSA CRÍTICA P.1


¿Qué es Madeinusa?

Parte 1.



¿Qué será, después de todo, Madeinusa? ¿Un firme paso adelante en la historia del cine peruano que nos enorgullezca y hermane a todos? ¡Qué más quisiéramos! Y además ¡cuánto lo necesitamos! ¿Un nuevo referente tal vez? ¿Una sorprendente nueva base para construir un nuevo cine? ¿La partida de nacimiento de alguna nueva fórmula estética? ¿Un nuevo faro, cómo lo diremos, barroco-kitsch o kitsch-barroco, un faro sincrético, que nos iluminará a todos por el buen camino?

¿O de repente resulta que la realidad es otra, muy diferente, y Madeinusa será algo menos, mucho menos -demasiado menos-, o sea, oh desilusión, lo de siempre, otra vez, o bueno, casi? Para decirlo más claro: ¿Madeinusa, entonces, será, para nuestro pesar (no para nuestro placer), más de lo mismo, solo que hecha con un poco más de dinero, de cuidado, y más bonito? ¿Se tratará, en verdad, como muchos nos han dicho, de una película compleja, llena de temas, que sí se desarrollan? ¿O más bien, como que hay mucho que ver, si uno echa una mirada a la brillante superficie pero, si uno observa con detenimiento, simplemente se da con que no hay gran cosa dentro o más allá? Otra cuestión que nos ronda. ¿El hecho de que una película gane un premio, dos, veinticinco, será acaso un argumento válido que nos haga entrecerrar la boca, o que nos inhiba de pensar libremente por nuestra propia cuenta y riesgo? Estoy convencido de que la crítica también puede declararse en tiempo santo, y formularse las preguntas que quiera.

O caeremos en la autocomplaciente, infantil y poco productiva actitud de, por ejemplo, algunos amigos de la lista de Cinemaperú (en lo que tiene de grupo de autoayuda), al decir que todas las películas peruanas son buenas, desde La manzanita del Diablo hasta… en fin, la que quieran. Aunque lo hayan dicho en fiestas patrias… Memoria. ¿Quién nos ayudó más en la vida? ¿El que nos daba de palmaditas en el hombro, o el que nos señalaba con franqueza nuestros errores y limitaciones?

¿Por qué Madeinusa me pareció tan falsa? Hay algunos momentos y detalles que rescato, sin duda, pero me siento algo así como oscuramente ofendido. ¿A qué se deberá? El Perú es un país partido. ¿A alguien le importa, siquiera en fábula?

¿Dónde ha sido hecha Madeinusa? ¿Bajo qué mentalidad? Ese mundo pudo haber sido recreado en un estudio, entero, como en los musicales. Contradictoriamente, así hubiera sido más creíble. Qué aprendí del mundo andino. Me dicen que la directora ha hecho una ficción, que no es antropóloga ni documentalista. Ah, entonces no había nada que aprender. Era un puro decorado. Y ese era el punto de vista.

¿De qué trata Madeinusa? ¿Del mundo andino? Hay indios, pero no me parece suficiente. En general, tiendo a pensar que en el Perú hay miedo de enfocar mucho rato la cara de un indio. Sobre todo si parece que éste está pensando. (Y acusan a Reygadas de usar a los indios. ¡Pero les saca el jugo! ¡Qué diferencia! Explorar el mundo de un rostro. No ilustrar un cuento con pintorescos indiecitos.) ¿De qué trata Madeinusa? ¿Del incesto? Algo se ve, pero se queda en la anécdota y el gemido. ¿Y el falo perdido? Debe de estar divirtiéndose no sé en dónde, yo no lo vi. ¿De qué trata, de la propia Madeinusa? Veamos: de qué trata la propia Madeinusa. Una chica india que repite la historia de su madre. Al fin, deja el pueblo. Se va a Lima. Aunque la actriz no-actriz no lo sea, el personaje es de una pieza. ¿De qué trata Madeinusa? ¿De la mirada extranjera? Si el actor que hace de limeño actuara de, o fuera ciego, ¡qué actuación tendríamos!

No es solo el drama del cine peruano (si eso existe), es el drama de un país partido. La maldición de Madeinlima. Madeinusa maquilla la pobreza, es en muchos momentos una instalación en una galería al aire libre, usa a los indios como decorado. Como a las esculturas, las estatuas. Hasta un turista podría mirarlos con mayor curiosidad.

Qué dirán (o no dirán) los críticos patriotas. Tal vez lo mismo que en el festival, cuando uno les preguntaba su parecer sobre películas peruanas. Había un silencio mágico. Aspiraban un poco de aire (siempre es bueno, si no, uno se ahoga), y soltaban el password, ése, el que les permite integrar el redondo círculo de críticos patriotas.

“-Interesante-.”


Mario Castro Cobos

(¿Qué es Madeinusa? Parte 1. Texto originalmente publicado en el N. 29 de la Revista Butaca. Critic’s cut.)

12 Comments:

  • At 1:52 PM, Anonymous Mario Lucioni said…

    Podría decirse que Madeinusa trata, en parte, de la distancia que separa la Lima de clase media del mundo andino, no? Ya por ahi resulta interesante, como síntoma.

    Yo la ví estando de paso por Barcelona, me sorprendió el nivel, altísimo para una opera prima, me pareció que la directora tenía muchas ideas visuales, sabía montar, había escogido muy bien a sus protagonistas femeninas (me encanta la cólera de la hermana menor)... pero no pude evitar sentirme incómodo, quizás más al estar afuera. La idea que en ese momento para muchos todo lo que sabían del Perú lo representara esa película me fastidió. Me parece claramente un mundo inventado. En eso, la película sigue a mucho del cine que se ha hecho en el Perú. Primero se inventa una historia y luego se la ambienta en el Perú. (A diferencia de Días de Santiago, que parte de los detalles para luego organizarlos en una historia). En efecto, la película tiene la estructura de un cuento, más que la estructura de novela -corta- que es más habitual en el cine internacional. Le faltó ser más estilizada, para afirmarse como visión personal y desligada de la realidad.

     
  • At 8:43 PM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    No sé realmente cómo podríamos desligarnos de la realidad. De ser deseable. Otra cosa es tomar distancia, para ver mejor, para ver otras cosas. La forma, incluye la forma de relacionarse con la realidad que es, que será ficcionalizada, ¿o no? Así que por ahí no veo escapatoria. Sí, faltó estilización. Lo que sí no entiendo es que pueda ser vista como si hubiera sido filmada en Bophuthatswana o San Marino.

     
  • At 8:40 PM, Blogger Fausto said…

    Concuerdo contigo... la crítica como siemrpe tan snob y bellaca esta dando a los filmes como este significados que no tienen. Estoy hasta las orejas con la cantaleta de incesto y demás cosa que se proclama. En mi blog he redactado un pequeño artículo donde doy intento dilucidar el verdadero tema de Madeinusa: http://mundodegarabato.blogspot.com/
    Tiendo a dar puntos de vista no convencionales, por ello pienso que de crítico me moriría de hambre.

     
  • At 9:34 PM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    Acabo de leer el texto de tu blog y debo reconocer que se me había escapado esa lectura de "denuncia social": el tiempo santo debe mantenerse, debido a razones económicas. La orgía y la fiesta dan plata. Como debes haber advertido, lo que dices se complementa bien con el texto de Viviana (ver, en Madeinusa El Inicio: Lo Valioso de ser pobres).

    El nihilismo de Madeinusa yo lo vi más bien desde la estética publicitaria que practica. Y sí pues, el sincretismo huele a nihilismo...

    Ahora, para mí el asunto de Madeinlima es vital. Lo cual, como sabemos, incluye a varios críticos -y no hablo necesariamente de mala voluntad-.

     
  • At 11:36 PM, Anonymous Anonymous said…

    Vi la pelicula durante el International Film Festival en Chicago donde radico actualmente. Esta pelicula es buenisima. Es autentica aun cuando es pura ficcion. Esta basada en historias andinas pero con exageracion. Los peruanos deberian saber eso mejor que nadie. Hay mucho simbolismo que representa el deseo de una joven por lograr un sueno no importa como lo consiga y el hecho de como los peruanos tienden a mirar hacia lo foraneo. Aprecio mucho los elementos naturales y el paisaje de los andes.

     
  • At 12:38 PM, Anonymous mario castro said…

    Claro, la chica no parece saber siquiera por qué se llama como se llama y tampoco parece saber lo que significa su nombre, que no es un nombre, o sea que "no debería llamarse así".

    Su propio nombre podría estar entonces diciendo entre otras cosas que ella no pertenence a ese lugar. La pieza que falta la conocemos desde el principio. La ausencia de la madre, que se fue a Lima. Uno puede darse cuenta con relativa facilidad de que ella hará lo mismo.

    Yo lo que vi fue un enorme decorado (el ande y sus pobladores) al sevicio de una historia tan pequeña: una chica que busca otra cosa, que no está en su familia. Y por eso se va. Muchos han hablado mucho de muchos símbolos, es fácil, no sé, mirar un papelito en el suelo y elevarlo a la categoría de símbolo, ahí exageran de una manera asombrosa, y puedes leer lo que pensamos acerca de eso, y no negarás que nos hemos dado el trabajo de pensar un poco.

    En fin, si algunos la vieron auténtica y otros falsa, y cada quien es auténtico en decir lo que vio, lo que queda es o hablar de otra cosa o intentar argumentar sobre la base de percepciones y descripciones del objeto. Optamos por lo segundo.

    Apreciamos tu opinión en medio del paisaje perceptivo, contradictorio y complejo, que más allá de la película nos lleva a la reflexión sobre qué cine queremos o esperamos. Gracias por escribir. Y saludos a los peruanos y latinos en Chicago.

     
  • At 10:30 PM, Anonymous Vìctor Miguel said…

    Madeinusa me gustó precisamente porque me cuestiona a mí mismo.

    Yo, que soy cholo y negro, termino por ser ese blanco racista y parametrado de la película -no el que protagoniza la historia, sino el que está detrás del lente-. Madeinusa está dirigida a mí, y eso me da terror. Por eso decía que es un thriller psicológico.

    En este Perú, yo soy parte del problema. Yo soy el problema. Y la víctima final del mismo.

    Y por mucho que trate de disfrazarlo con lindas postales andinas de "nuestras relajantes excursiones descubridoras de los nuestro", de nuestro paso armonioso por esos parajes, no termina de cuajar que hay ahí todo un mundo que no entiendo.

    Ni siquiera necesito pisar "Eisha". O escribir en la revista Somos en un famoso "test" que lo que más desprecio es al hombre, y que mi mejor amigo es mi perro.

    No. Básteme recordar mi incapacidad casi diaria para relacionarme con el pandillero, con el chofer de combi, con los organizadores de fiestas patronales que me tienen despierto toda la noche entre cohetes, música tropical, borracheras y peleas sin fin.

    Básteme escuchar a los amigos o familiares que vienen del extranjero, renegando de la mala imagen que se tiene de los peruanos, por culpa de los peruanos, por repetir esas mismas fiestas bravas que no me dejan dormir allá también, o por su propensión a ser arrestados en plena ejecución de actos delictivos.

    O escuchar las aventuras que tiene que pasar algún amigo capacitador de una ONG para que los pobladores de la sierra prefieran ir a la posta y no al chamán.

    Entonces, no es que desprecie al otro. Es que no lo entiendo, y me parece que estoy muy lejos de entenderlo, y eso me arrastra a un inevitable conflicto, que estalla en mi cara cuando no me permiten entrar a una linda discoteca miraflorina por mi linda cara, ajena a sus patrones estéticos y cercana a los de quien sigo sin entender.

    Eso, precisamente eso, todo eso, es lo que me revela la película, y por eso me gusta.

    La veo y no le exijo soluciones. Observo sí que me ha dado un sacudón, un sacudón que me obliga a reparar en lo que antes prefería evadir.

    Tal vez estoy viendo demasiado. Pero esa es la sensación que me produce.

    No creo que una película esté hecha para ser elogiada.

    Una película está hecha para ser vista. Y comentada según tu parecer entre quienes puedan sentirse interesados en saber de esa opinión.

    Claro, en un mundo donde el propio criterio es una rara cualidad, se debe tener mucho miedo con las iniciativas personales, y mucho cuidado con las opiniones. Si no se es políticamente correcto, si no se sigue los mismo patrones éticos y estéticos de los iluminados, las élites y el estándar (en ese orden), se está en peligro de parecer anticool y quedar mal con los amigos, o con todas esas personas a quienes estamos obligados a impresionar.

    Fuera de eso ¿qué?

    Leía en la revista Butaca que acaba de sacar el Centro Cultural San Marcos dos cosas que llamaron mi atención.

    La primera era un artículo en el que se intentaba discernir si Madeinusa era una película muy buena o una muy mala. ¿Es eso todo? ¿O das aportes para una nueva estética dentro de la cinematografía peruana o apestas?

    Y lo otro era una artículo donde se felicitaba a la crítica por lograr que El Código Da Vinci fuera un fracaso. Francamente... Una película fracasa en la taquilla por ser mala a los ojos del público. Lo otro es darle demasiadas alas a la crítica.

     
  • At 11:18 AM, Blogger Josué Aguirre Alvarado said…

    Es una pena que esta crítica sugiera que, para que una película sea buena, tenga que enfocar necesariamente la realidad del Perú. ¿Acaso todo filme debe basarse en una realidad? Recoerdemos que estamos ante una cinta de ficción y no ante un documental.
    Después, a mí me encantó los personajes que construye Claudia Llosa, porque son humanos y saben diferenciarse entre sí; no son una masa anónima de damnificados (lo cual sí hubiese sido lamentable).

     
  • At 9:59 PM, Anonymous Anonymous said…

    Hablas cojudeces , sabes tanto sobre nada de las cosas , deberias ser critico de cine en revistas como cosmopolitan o extreme , a nadie sorprendes con tus palabras "agregladas"

     
  • At 12:36 AM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    que viva la libertad de expresión. sigan escribiendo.

     
  • At 12:18 PM, Anonymous Anonymous said…

    eulogio garcia lorenzo madeinusa me parecio una pelicula con mucha sensivilidad chapo a la directora ole sus coj......

     
  • At 1:31 AM, Blogger Himbler O. said…

    MADEINUNSA (para mí) es la mejor plícula peruana que he visto, incluso, mejor que "La teta asustada". y Magaly es un ejemplo de actriz.!!!

     

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