LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA

DEDICADO AL CINE PERUANO QUE AÚN NO EXISTE

Monday, February 12, 2007

Los gigantes, Alcibíades y el bosque de piedras


Rockville
Los gigantes, Alcibíades y el bosque de piedras (2006), de Miguel de la Barra
Aunque prejuiciosa, la pregunta apareció de inmediato: ¿Qué puede esperar uno de un concurso audiovisual tremebundamente titulado “Así es mi Perú”? Sospechoso nombre como para dejar en claro que el ganador saldría de aquella obra que resaltara extremadamente el espíritu luchador de nuestro pueblo, la simpatía calurosa con el turista, la placentera sazón de nuestros platos y/o la riqueza de nuestro legendario pasado. Algo así como decir en vídeo que Dios a la gloria le cambió de nombre y le puso Perú...
Prejuicio mío, en todo caso. Felizmente, el cortometraje ganador, Los gigantes, Alcibíades y el bosque de piedras, de Miguel de la Barra, resulta una feliz sorpresa al no centrar sus fortalezas en un discurso oportunamente honorable sino en uno más sencillo: Alejado de cualquier contacto con la urbe, Alcibíades vive como guía de turistas en el bosque de piedras de Huayllay, Cerro de Pasco, suerte de santuario animista en donde los peñascos tienen formas de seres vivientes.
Si bien es cierto que gira la obra alrededor de un testimonio afable (“el bosque de piedras está vivo y, estando en armonía con él, nosotros también podemos vivir y desarrollarnos”), discurso que si bien termina asentándose en un mensaje pro regionalista/ecologista –que, al igual que en otros casos, no me parece ni algo que desmerezca ni ennoblezca la obra-, por lo menos es presentado con un cuidado técnico muy pocas veces visto en los realizadores más jóvenes del medio.
La cámara juega a dos planos: uno general, abierto, que se dedica a registrar las distintas formas de las montañas que viven en Huayllay, siempre enfocándolas en cuerpo entero, remarcando la grandeza de su naturaleza; el otro, detallista, cercano, que se posa dentro de la casa del guía para ver su tetera, su ventana, su quijada. La contraposición entre hombre y ambiente alcanza un concepto formal algo simple, aunque concepto al fin y al cabo, todo esto presentado a manera de fábula en los primeros minutos, con un audio que refuerza esta intención.
De todas maneras, existen baches que pueden corregirse: En primer lugar, ese tono de fábula en la voz de la niña se pierde y no se cierra del todo cuando se intenta retomar al final. Por otro lado, los paneos se vuelven repetitivos por momentos –mejor eran los planos fijos si se apuntaba a la enormidad- y si bien en la edición se nota el trabajo que se ha hecho por cuidar cada imagen, precisar la nitidez o subrayar el contraluz, en un momento parece que las tomas de los bosques de piedra se agotan.
Pero si se puede reevaluar algo para mejorar la obra, me centraría en la relación ente-espacio: Aunque identidades distintas, el hombre y las montañas terminan por convivir y fundirse en una existencia, lo que, traducido en imágenes, apunta al registro del hombre en medio de las inmensidades rocosas en planos generales. Esto podría mejorar si, al mismo tiempo, la cámara registrara también las piedras con el mismo detalle y misterio como al rostro del hombre. Enfocar detalles de las piedras, recorrerlas, para luego develar el misterio de su presencia y contemplarla en conjunto, eso podría profundizar más la relación tratada.
Desde luego, es un cortometraje para rescatar. Cuando el cuidado en las imágenes y en el audio se percibe, es señal de que existe un placer en el oficio de director, ese afamado disfrute que hace que estas labores valgan la pena. Más aún cuando hablamos del primer cortometraje de una persona, realizado en el inevitable marco de un concurso progre. Por lo pronto, Miguel de la Barra ha obtenido una beca para continuar estudios de cine en Cuba al ganar este concurso y está viajando en estos días. Le deseamos buen viaje y le alcanzamos una petición: Que la siguiente obra no sea para un concurso.
(Fernando Vílchez R.)

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4 Comments:

  • At 10:41 AM, Anonymous Anonymous said…

    Hey Fernando!
    sabes si en algun lugar están proyectando este corto?
    tu critica está buena (eso pienso)ya que no deja de lado a los dos aspectos importantes, el lado técnico (bueno las vistas de la cámara) así como el lado de la expresión, emotividad o sensacion mejor dicho, nose como se diga ese lado hehe.
    Bueno no te olvides de mi pregunta, gracias.
    Felipe MP

     
  • At 10:57 AM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    Hola Felipe,

    Hasta donde sé, creo que el cortometraje se ha exhibido en algún cine club y fue transmitido también en El Placer de los Ojos. Yo tengo una copia del trabajo hace algún tiempo y gustosamente la puedo compartir. Escríbenos al correo del blog para cualquier detalle.

    Saludos. F.

     
  • At 7:49 PM, Anonymous Anonymous said…

    Estimado Nando & Co.: ahora que leo lo del bosque de piedras me acuerdo de aquella expedición para filmar piedras de la que hablamos y algún avance vimos hace algún tiempo en Lima, con el compañero Robinson de protagonista. Las piedras son cinegénicas. Tons, para cúando?
    Un abrazo,
    FRM.
    p.d.: este fin de semana están pasando en el Varsity "Volver", "Pan's Labyrinth" y "Music and Lyrics". Cuál me recomiendan que vea?

     
  • At 12:06 AM, Blogger La cinefilia no es patriota said…

    El proyecto de Robinson es de largo aliento y hasta existe la intención de hacer un documental sobre esa sola ópera. Aún está en preparación.


    No sé que te pueden recomendar el resto, yo me animaría por "Pan´s Labyrinth". Sino, te mando el reembolso.

    Tu tocayo.

     

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